Buenos Aires volvió a integrar el grupo de las ciudades más deseadas del mundo. En la edición 2026 de los premios internacionales de turismo, quedó en el segundo lugar, detrás de Tokio y por delante de Ciudad del Cabo
El resultado representa un cambio respecto de 2025, cuando la capital argentina había conseguido por primera vez la medalla de oro. Tokio, que entonces había terminado segunda, pasó ahora al primer puesto
Buenos Aires repitió su presencia en el podio
El certamen llegó a su 25.ª edición con 251.461 lectores participantes y más de 8,2 millones de votos distribuidos entre sus distintas categorías
En la edición anterior habían participado 208.000 lectores, con más de 4,8 millones de votos. Buenos Aires logró así mantenerse entre las dos primeras posiciones durante dos años consecutivos
El reconocimiento de 2025 había destacado la energía creativa de los barrios porteños, el renovado interés por los espacios vinculados con el tango y el trabajo de una nueva generación de cocineros
El top 10 de ciudades más deseadas
- Tokio, Japón
- Buenos Aires, Argentina
- Ciudad del Cabo, Sudáfrica
- Sídney, Australia
- Vancouver, Canadá
- Cartagena, Colombia
- Nueva Orleans, Estados Unidos
- Hong Kong
- Marrakech, Marruecos
- Montreal, Canadá
Buenos Aires y Cartagena fueron las únicas ciudades sudamericanas entre las diez primeras
Las novedades que impulsaron a Tokio
Entre los elementos asociados al primer puesto de Tokio se mencionaron la apertura completa de Takanawa Gateway City, un desarrollo urbano levantado sobre antiguos terrenos ferroviarios, y la propuesta cultural relacionada con el museo MoN Takanawa
También se destacó la reapertura del Museo Edo-Tokyo luego de cuatro años de trabajos, junto con la incorporación de nuevos espacios culturales y galerías en distintos puntos de la capital japonesa
Un resultado basado en preferencias
La clasificación surge de una votación de lectores sobre destinos, operadores y marcas vinculadas con el turismo. Incluye categorías para ciudades, países, regiones, islas y otros destinos
Por ese motivo, sus resultados reflejan las preferencias de quienes participaron y no constituyen una medición objetiva de calidad de vida, infraestructura o servicios urbanos