En una infancia atravesada por pantallas, actividades y múltiples estímulos, incorporar momentos de pausa puede ayudar a los niños a prestar atención a lo que sienten y piensan. La meditación aparece como una herramienta para desarrollar mayor conciencia sobre el mundo interno

Christian Plebst, psiquiatra especializado en infancia y adolescencia, explica que estas prácticas permiten explorar sensaciones, emociones y pensamientos. Con el tiempo, esos momentos pueden favorecer la atención, la regulación emocional y la posibilidad de recuperar la calma cuando sea necesario

Una práctica adaptada a la infancia

Para el psicólogo Juan Lucas Martín, meditar implica entrenar la atención y observar la respiración, el cuerpo, los pensamientos y las emociones. En el caso de los niños, no supone permanecer inmóviles ni dejar la mente en blanco

La respiración, el movimiento, los sentidos, la imaginación y la visualización pueden funcionar como puertas de entrada. También pueden utilizarse una voz guía, imágenes relajantes, música y sonidos ambientales para crear un contexto accesible y sereno

Qué beneficios puede ofrecer

La investigación sobre meditación y mindfulness en niños señala posibles aportes en la atención, la autorregulación y algunos aspectos del bienestar emocional. La práctica puede ayudar a reconocer lo que ocurre internamente y a responder de manera más consciente frente al estrés, la frustración o las emociones intensas

El objetivo no es evitar el enojo, el miedo o la tristeza, sino brindar recursos para relacionarse mejor con esas experiencias y recuperar la calma con mayor rapidez

Cuándo empezar y cuánto tiempo dedicar

No existe un único momento indicado. Un niño puede practicar al comenzar el día, antes de dormir, después de una jornada intensa, antes de estudiar o cuando necesite unos minutos de tranquilidad

La recomendación es comenzar con períodos breves, de acuerdo con la edad, sin exigir quietud ni perfección. Moverse, distraerse o abrir los ojos forma parte de una experiencia normal. La meditación infantil no tiene que reproducir el modo en que meditan los adultos

El valor de la música y los sonidos

El álbum Meditaciones para niños con Plim Plim y sus amigos, desarrollado por Spiritum Entertainment, reúne doce ejes temáticos vinculados con emociones y situaciones cotidianas. Participan profesionales de distintos países de Iberoamérica, entre ellos Juan Lucas Martin, Mar del Cerro y Tefi Skoufalos

La propuesta combina relatos, canciones y meditaciones, con la voz como elemento central. La producción sonora incorpora ambientes de noche, playa y otros espacios para acompañar las prácticas y crear una atmósfera de calma

La intención es ofrecer a los niños y sus familias una herramienta de acompañamiento que acerque la atención, la gratitud, el amor y el vínculo con los demás sin sumar nuevas exigencias a la vida cotidiana