Gobernadores, diputados y senadores participarán el domingo por la tarde de la recepción al papa León XIV en el Palacio Libertad. Los expresidentes argentinos, en cambio, no fueron incluidos en la convocatoria oficial
El canciller Pablo Quirno confirmó que los exmandatarios todavía no forman parte de la lista de invitados. León XIV llegará a Buenos Aires, pasará por Plaza San Martín y luego se trasladará a la Casa Rosada, donde mantendrá una reunión de media hora con el presidente Javier Milei
Una propuesta de unidad que no avanzó
La iniciativa de convocar a todos los expresidentes había sido impulsada por el Episcopado, encabezado por monseñor Marcelo Colombo. El objetivo era ofrecer una imagen de unidad institucional, una práctica habitual en algunos países de la región
La propuesta no obtuvo respaldo dentro del Gobierno y los sondeos preliminares con algunos exmandatarios no prosperaron. La decisión se tomó en un contexto de confrontación entre el oficialismo y el peronismo
Alberto Fernández, Eduardo Duhalde, Adolfo Rodríguez Saá, Ramón Puerta y Mauricio Macri no recibieron invitación. Tampoco fueron convocadas Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria, ni Isabel Perón, residente en España
La participación de Mauricio Macri
Macri podría asistir a alguno de los actos religiosos previstos en la ciudad, invitado por el gobierno porteño de Jorge Macri. Cerca del expresidente señalaron que no hubo un pedido de su parte para participar de la recepción oficial
La última invitación del Poder Ejecutivo a exmandatarios para un acto oficial había sido el 9 de julio de 2024, durante la firma del Pacto de Mayo en Tucumán, a la que asistieron Macri y Rodríguez Saá
Los actos previstos durante la visita
El Papa permanecerá cuatro días en la Argentina. El lunes 9 por la mañana llegará al Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde el gobernador bonaerense Axel Kicillof finalmente lo recibirá en el ingreso
Desde el entorno de Cristina Kirchner indicaron que la expresidenta no planea enviarle un mensaje al Pontífice. También remarcaron que la visita debe centrarse en el contacto del Papa con la gente y no en las disputas políticas