En 2025 se celebraron 9549 matrimonios en la ciudad de Buenos Aires. Es la cifra más baja del siglo XXI, con excepción de 2020, cuando las restricciones por la pandemia interrumpieron la actividad registral

El número representa una caída del 43% respecto de 2000 y equivale a un promedio de 26,2 casamientos por día. La tasa bruta de nupcialidad pasó de 5,5 matrimonios por cada 1000 habitantes a 3,1

Más convivencia y menos formalización matrimonial

La disminución fue sostenida durante las primeras dos décadas del siglo. Luego hubo una recuperación en 2021 y 2022, posiblemente vinculada con ceremonias postergadas durante la pandemia. La tendencia volvió a ser descendente desde 2023

En paralelo, las uniones civiles y convivenciales heterosexuales ganaron espacio. En 2025 se registraron 6231, frente a 5843 en 2024. El máximo de la serie había sido de 6392 en 2022

La relación entre matrimonios y uniones también cambió de manera marcada: en 2004 había 217 matrimonios por cada unión; en 2005 eran 131. En 2025, la proporción se redujo a 1,5 matrimonios por cada unión civil o convivencial heterosexual

La inscripción de una unión convivencial es optativa y tiene fines probatorios. Por eso, los registros no representan a todas las parejas que conviven. El aumento puede reflejar tanto una mayor elección de la convivencia como una mayor voluntad de formalizarla para acceder a protecciones legales. Los datos disponibles no permiten establecer cuánto incide cada factor

El matrimonio se posterga

Además de ser menos frecuentes, los primeros matrimonios ocurren a edades más avanzadas. En 2025, la edad promedio fue de 37,2 años para los varones y de 35,6 para las mujeres. Desde 2000, esos promedios aumentaron 7,1 y 6,9 años, respectivamente

El grupo con mayor tasa de nupcialidad también se desplazó. En 2000 correspondía a las personas de entre 25 y 29 años; en 2025, a quienes tenían entre 30 y 34. A partir de los 40 años, las tasas superaron levemente las registradas al comienzo del siglo

En total, durante 2025 se casaron 19.098 personas. El 88,9% de las mujeres y el 85,9% de los varones lo hizo por primera vez. Además, el 19,7% de los matrimonios incluyó al menos a una persona divorciada o viuda

Los matrimonios entre personas del mismo sexo fueron 547, equivalentes al 5,7% del total. De ellos, 281 correspondieron a parejas de varones y 266 a parejas de mujeres

Una serie que cambió desde 1988

La evolución reciente contrasta con los valores de décadas anteriores. En 1980 se habían registrado 17.810 matrimonios y en 1988 se alcanzó el máximo de la serie, con 27.328 celebraciones

La transformación no implica una única forma de construir una pareja o una familia. Algunas personas conviven sin casarse, otras registran una unión, celebran una ceremonia simbólica o eligen el matrimonio civil por motivos emocionales y legales

Los divorcios no aumentaron

La caída de los matrimonios no estuvo acompañada por un incremento de los divorcios. En 2025 se inscribieron 5351 divorcios vinculares, una cantidad estable desde 2023. La tasa bruta de divorcialidad pasó de 2 divorcios por cada 1000 habitantes en 2000 a 1,7 en 2025

El máximo del período se registró en 2017, con 8217 divorcios. Ese aumento pudo estar relacionado con la entrada en vigencia del Código Civil y Comercial en 2015, que simplificó el procedimiento y eliminó los plazos de espera

La relación entre divorcios y matrimonios registrados en un mismo año pasó de 36 por cada 100 casamientos en 2000 a 56 en 2025. Esa proporción no indica que el 56% de los matrimonios termine en divorcio: compara hechos registrados en un mismo período y no sigue a las mismas parejas

En 2025, el 40% de los divorcios correspondió a matrimonios de 20 años o más y cerca del 29% a vínculos de entre 10 y 19 años. Más de siete de cada diez personas que se divorciaron tenían 40 años o más