SpaceX y Tesla formaron comités especiales para analizar una posible fusión. Si se concreta, la compañía resultante tendría un valor aproximado de 3,5 billones de dólares y se convertiría en la mayor operación corporativa de la historia
Dos empresas con negocios diferentes
Musk fundó SpaceX en 2002 para reducir el costo de los lanzamientos espaciales y desarrollar, a largo plazo, misiones tripuladas a Marte. La compañía opera los cohetes reutilizables Falcon 9, la cápsula Dragon, que transporta astronautas de la NASA a la Estación Espacial Internacional, y la red de satélites Starlink, que ofrece internet a escala global
SpaceX también amplió su actividad hacia la inteligencia artificial. En febrero absorbió xAI, la empresa responsable del chatbot Grok, que previamente había adquirido la red social X en 2025
Además, salió a bolsa este año en una operación récord y alcanzó una valoración cercana a los 2 billones de dólares. Una parte importante de su crecimiento reciente proviene del alquiler de capacidad de procesamiento en centros de datos a otras compañías de inteligencia artificial
Tesla fue fundada en 2003 y se convirtió en el fabricante de vehículos eléctricos más conocido del mundo después de que Musk asumiera como director ejecutivo en 2008. Su valor ronda los 1,5 billones de dólares
La fabricación de automóviles, su negocio principal, enfrenta presión. Por eso, Musk presenta cada vez más a Tesla como una empresa enfocada en los robotaxis autónomos y en el robot humanoide Optimus
El control de la inteligencia artificial
Musk describió la fusión como una buena idea. La combinación permitiría centralizar elementos considerados estratégicos para la inteligencia artificial, como los chips, la energía y la conectividad
Sin embargo, algunos analistas consideran que las posibles sinergias serían limitadas frente al tamaño de la operación y que el objetivo principal estaría relacionado con el control de ambas compañías
Musk concentra cerca del 82% de los derechos de voto en SpaceX, pero alrededor del 20% en Tesla. Sus decisiones en Tesla fueron cuestionadas y derivaron en demandas de inversores
La aprobación de los accionistas
Varios analistas consideran probable que la operación avance. Una estimación ubica en 90% la posibilidad de que se concrete a comienzos de 2027. Para obtener la aprobación, Tesla probablemente necesitaría superar una valoración de 500 dólares por acción
La fusión no está garantizada. Necesita el respaldo de la mayoría de los accionistas de Tesla, un requisito que Musk calificó como difícil de superar
Los inversores minoristas fieles a la compañía poseen entre el 25% y el 27% de sus acciones. Si se suma la participación de Musk, el acuerdo podría aprobarse con el respaldo de una parte reducida de los inversores institucionales
Los posibles obstáculos legales y políticos
Ambas empresas trasladaron su sede legal de Delaware a Texas. En ese estado, los accionistas que quieran impugnar un acuerdo deben demostrar primero que existió fraude o una conducta intencionada indebida. Además, las compañías pueden establecer que determinadas demandas solo sean presentadas por accionistas con al menos el 3% de los títulos
En SpaceX, ese porcentaje equivale a unos 60.000 millones de dólares en acciones. Por eso, los obstáculos legales corporativos parecen limitados
Los principales riesgos estarían vinculados con la importancia de SpaceX para el Gobierno estadounidense y con las operaciones de Tesla en China. SpaceX depende en gran medida de contratos con la NASA y el Pentágono, mientras que Musk destinó cientos de millones de dólares a campañas del Partido Republicano
Si los demócratas recuperaran el poder en Washington, podrían reanudarse las investigaciones sobre las empresas de Musk y SpaceX podría enfrentar mayores dificultades para obtener contratos públicos. Musk advirtió a los demócratas que no lo conviertan en un objetivo político si regresan al poder
La principal fábrica de Tesla en China también podría quedar bajo escrutinio por motivos de seguridad nacional. Entre las alternativas analizadas figuran aislar ese negocio o transferir su control a un consorcio con sede en China, de manera similar al acuerdo establecido para TikTok en Estados Unidos