MILÁN. Las protestas que tuvieron su principal foco en Francia se replicaron este sábado en distintas ciudades de Europa. Italia, España, Portugal y Albania registraron marchas con reclamos diversos, operativos de seguridad reforzados y, en algunos casos, enfrentamientos entre manifestantes y policías

En Milán, al menos 10.000 personas se concentraron frente al Politécnico, en la Piazza Leonardo da Vinci, después de iniciar la movilización desde dos puntos diferentes. Durante la marcha se escucharon consignas contra el gobierno de Giorgia Meloni y fue incendiado un cartel de la Liga, mientras el partido celebraba su congreso federal en la ciudad

Milán reforzó la seguridad tras los saqueos

El gobierno italiano envió 500 soldados, que se sumaron a otros efectivos ya destinados en la ciudad para respaldar a unos 5.000 policías y agentes de seguridad. También se desplegaron drones, se realizaron controles en estaciones ferroviarias y se intensificó la vigilancia en línea

Las fuerzas de seguridad controlaron a jóvenes en Largo Cairoli y en las estaciones Centrale y Cadorna. Varios fueron interrogados dentro de vehículos policiales. Los comercios del distrito de la moda, entre ellos boutiques de lujo, protegieron sus vidrieras con tablones de madera

La semana anterior, algunos manifestantes habían ingresado por la fuerza en comercios cercanos a la Piazza del Duomo para llevarse zapatillas, ropa deportiva y otros productos. La policía atribuyó esos episodios a unos 2.000 jóvenes y arrestó a 45 personas

Roma también reforzó la presencia policial en zonas turísticas y comerciales. Cerca del Arco de Constantino, un grupo que se había separado de una marcha contra la guerra protagonizó momentos de tensión con la policía antidisturbios. Algunos manifestantes encapuchados lograron ingresar al Coliseo. Además de Roma y Milán, hubo protestas en al menos otras siete ciudades italianas

Las movilizaciones fueron impulsadas principalmente por el Movimiento 17 de octubre, junto con federaciones estudiantiles, sindicatos de base y coaliciones contra la guerra

Disturbios en Barcelona y reclamos en Madrid

En Barcelona, una concentración juvenil terminó con saqueos, contenedores incendiados, daños en el mobiliario urbano y enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra. Los agentes recibieron piedras y otros objetos contundentes

La convocatoria, difundida bajo el lema “Institut Indignat”, reunió a decenas de jóvenes en la Plaza de Cataluña, muchos vestidos de negro. La protesta se desarrolló entre turistas, residentes y una acampada instalada desde hacía semanas para reclamar el acceso a la vivienda

En Madrid, miles de jubilados y otros manifestantes marcharon para defender las pensiones públicas. Las movilizaciones se produjeron antes de las elecciones anticipadas del 29 de noviembre y en medio de críticas del Partido Socialista contra el Partido Popular por sus supuestos gestos favorables a la privatización del sistema

España atraviesa además una serie de protestas por el acceso a la vivienda, después de que los precios de los alquileres y de las propiedades aumentaran durante los últimos años

Vivienda en el centro de las marchas de Lisboa

En Lisboa, los manifestantes reclamaron viviendas asequibles y cuestionaron medidas anunciadas por el gobierno de Luis Montenegro. Entre ellas se encuentran la flexibilización del límite para los aumentos anuales de los alquileres y mayores facilidades para desalojar a inquilinos que no paguen

Montenegro sostiene que las reformas buscan fortalecer la confianza entre propietarios e inquilinos y estimular el mercado de alquiler. Sus críticos consideran que las medidas dejan a los arrendatarios en una posición más vulnerable

Choques con la policía en Tirana

En Tirana, una protesta contra la corrupción y las condiciones de estudio derivó en enfrentamientos. Los manifestantes arrojaron artefactos pirotécnicos y la policía respondió con gases lacrimógenos, balas de goma y cañones de agua

La Plaza Skanderbeg quedó cubierta por una nube de gas al anochecer. En la avenida que conduce a la sede del gobierno quedaron casquillos de munición policial y adoquines. Durante más de cuatro horas, los agentes intentaron dispersar a los manifestantes

Algunos participantes, armados con artefactos incendiarios, pretendían atacar edificios gubernamentales y la sede del Partido Socialista, al que pertenece el primer ministro Edi Rama

Con el regreso a clases, estudiantes secundarios y universitarios se sumaron a las protestas contra un proyecto para construir un complejo turístico vinculado a la familia de Donald Trump. Según las autoridades, los enfrentamientos registrados durante las últimas semanas dejaron más de 300 heridos