RÍO DE JANEIRO.– Las calles de Río de Janeiro se convirtieron este sábado en el escenario de la última demostración de fuerza antes de la elección presidencial brasileña. A menos de 24 horas de la votación, los seguidores de Luiz Inacio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro salieron con banderas, carteles y consignas
Casi 160 millones de brasileños están convocados a elegir entre el actual presidente, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), y el senador del Partido Liberal (PL). La última encuesta difundida ubicó a Bolsonaro en el 46,3% de las intenciones de voto y a Lula en el 45%
Ambos candidatos organizaron actividades en el sudeste del país, una región que reúne cerca del 40% del electorado. Lula encabezó un acto en Copacabana antes de viajar a San Pablo. Bolsonaro comenzó la jornada en Belo Horizonte y tenía previsto trasladarse luego a Río para una concentración en Barra de Tijuca, uno de sus bastiones
Copacabana, centro de la movilización oficialista
La concentración de los simpatizantes de Lula comenzó cerca de las 8 en el Posto 5 de Copacabana, sobre la avenida Atlántica. El presidente llegó alrededor de las 9.40 y subió al camión con altavoces a las 11.20 para iniciar formalmente la caminata
Sus seguidores destacaron la reducción de las desigualdades sociales y la ampliación de oportunidades para los sectores menos favorecidos. También plantearon que un nuevo mandato permitiría continuar las políticas sociales impulsadas durante sus gobiernos, aunque reconocieron problemas vinculados con la seguridad pública
La defensa de la democracia, la soberanía nacional, la educación y la salud pública apareció entre las principales consignas. Carlos, que asistió con su esposa e hijos, sostuvo que una victoria de Lula sería importante para Brasil, América Latina y el mundo
Matheus, que participó junto con amigos de la universidad, cuestionó la influencia de Estados Unidos en la política brasileña. Entre los manifestantes, esa preocupación se relaciona con el respaldo político e ideológico atribuido al entorno de Flavio Bolsonaro
La campaña también se define en clave institucional
La presión económica, los aranceles a productos brasileños y las sanciones contra el juez Alexandre de Moraes forman parte del contexto internacional que los seguidores de Lula interpretan como una injerencia estadounidense en la elección. La tensión también está vinculada con el proceso judicial contra Jair Bolsonaro y con los vínculos mantenidos entre la Casa Blanca y Flavio Bolsonaro
En el oficialismo, el temor a una amenaza democrática se conecta con el asalto a la Plaza de los Tres Poderes de Brasilia, ocurrido el 8 de enero de 2023. Miles de simpatizantes de Jair Bolsonaro irrumpieron entonces en las sedes del Congreso, el Supremo Tribunal Federal y el Palacio del Planalto para pedir una intervención militar contra el gobierno de Lula
Antes de comenzar la caminata, Lula resumió el sentido que sus seguidores atribuyen a la jornada: “El pueblo tiene que elegir entre alguien que besa la bandera nacional o alguien que besa la bandera estadounidense”. Su voz sonaba más ronca después de varios días de campaña