Hasta la mañana del jueves, la presidencia de Paraguay todavía desmentía los rumores sobre la renuncia de Santiago Peña. Un comunicado difundido la noche anterior sostenía que el mandatario continuaba en funciones y buscaba una solución para los ahorristas de Ueno Bank

Horas después, Peña anunció en un mensaje grabado que dejaba el cargo. La decisión llegó apenas dos días después de que el Banco Central interviniera la entidad, una medida que dejó a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas

Peña había sido accionista del grupo que controlaba el banco hasta marzo de 2025. Además, 35 diputados habían presentado el miércoles una acusación en su contra por conflicto de intereses, entre otros cargos. Al día siguiente, cuando la Cámara baja se reunió para tratar el caso, Horacio Cartes, jefe del Partido Colorado y padrino político del presidente, también respaldó el juicio político

Dos presidentes paraguayos removidos en pocos días

Paraguay ya había atravesado procesos de caída presidencial acelerados. En junio de 2012, Fernando Lugo perdió en poco más de un día la presidencia que había asumido cuatro años antes, luego de seis décadas de hegemonía del Partido Colorado

Lugo gobernaba con el respaldo de los liberales de su vicepresidente, Federico Franco. La alianza se quebró después de la matanza de Curuguaty, durante un desalojo de campesinos que dejó 17 muertos, incluidos seis policías

El 21 de junio, los diputados aprobaron por 76 votos contra uno la acusación por mal desempeño. Al día siguiente, los abogados de Lugo comparecieron ante el Senado. Por la tarde, 39 senadores votaron por destituirlo y cuatro por mantenerlo en el cargo. Ese mismo día, Franco asumió la presidencia

En 1999, Raúl Cubas Grau había renunciado cinco días después del asesinato de su vicepresidente, Luis María Argaña. El 23 de marzo, sicarios lo acribillaron en Asunción. Argaña era rival del general Lino Oviedo, a quien Cubas había liberado al comienzo de su mandato

Al día siguiente, Diputados aprobó la acusación contra el presidente. Miles de personas se concentraron frente al Congreso durante el llamado “marzo paraguayo” y siete manifestantes fueron asesinados. El 28 de marzo, antes de la votación en el Senado, Cubas renunció y luego se exilió en Brasil

La salida de Evo Morales tras tres semanas de protestas

El 10 de noviembre de 2019, Evo Morales anunció que Bolivia volvería a las urnas. Las elecciones del 20 de octubre, en las que buscaba un cuarto mandato, habían provocado tres semanas de protestas

Ese domingo, una auditoría preliminar de la OEA señaló irregularidades en el escrutinio. Morales aceptó renovar el tribunal electoral y repetir los comicios. Por la tarde, el jefe de la Policía y el comandante de las Fuerzas Armadas, el general Williams Kaliman, le pidieron públicamente que renunciara

Horas después, desde Chimoré, en el trópico de Cochabamba, Morales anunció su salida. También renunció su vicepresidente, Álvaro García Linera. Morales, que gobernaba desde enero de 2006, denunció un golpe de Estado y partió al exilio en México

Renuncias y destituciones con helicópteros de por medio

En Argentina, pasó menos de un día entre el anuncio del estado de sitio y la renuncia de Fernando de la Rúa. La noche del 19 de diciembre de 2001, en medio de los saqueos y con los retiros bancarios restringidos por el corralito, el presidente comunicó la medida por cadena nacional

La respuesta fue un cacerolazo. Al día siguiente, mientras la policía reprimía a manifestantes en el centro porteño, fracasó el intento de incorporar al peronismo a un gobierno de unidad. De la Rúa dejó la Casa Rosada en helicóptero

Cuatro años después, otro helicóptero partió de un palacio presidencial, esta vez en Quito. El 20 de abril de 2005, 60 legisladores ecuatorianos votaron la destitución de Lucio Gutiérrez por “abandono del cargo”. Las Fuerzas Armadas le retiraron su apoyo y, poco después, Gutiérrez abandonó el Palacio de Carondelet. Su vicepresidente, Alfredo Palacio, asumió la presidencia

La sucesión acelerada de presidentes en Perú

En marzo de 2018, Pedro Pablo Kuczynski renunció antes de que el Congreso votara por segunda vez su destitución, vinculada a sus relaciones con la constructora Odebrecht. Su vicepresidente, Martín Vizcarra, permaneció en el cargo hasta noviembre de 2020, cuando fue destituido por el Congreso tras denuncias de sobornos durante su etapa como gobernador

El titular del Parlamento, Manuel Merino, lo sucedió y permaneció cinco días en la presidencia. Tras la muerte de dos jóvenes durante las protestas, los jefes de las bancadas le exigieron que renunciara

La caída más rápida fue la de Pedro Castillo. El 7 de diciembre de 2022 debía presentarse ante el Congreso para defenderse de un tercer intento de destitución. Antes de la sesión, anunció por televisión que disolvía el Parlamento

Los legisladores se reunieron de todos modos y 101 votaron por destituirlo. Antes de que terminara la tarde, Castillo estaba detenido y su vicepresidenta, Dina Boluarte, había jurado en su lugar

Boluarte mantuvo durante casi tres años el respaldo de las bancadas de derecha. Lo perdió en medio de las críticas por el avance del crimen organizado. Entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de octubre de 2025, el Congreso la destituyó con 122 votos

Su sucesor, José Jerí, permaneció poco más de cuatro meses. En febrero de 2026, después de que se conocieran sus reuniones reservadas con un empresario chino, los legisladores lo censuraron como presidente del Congreso. En la misma votación también perdió la presidencia de Perú