La victoria demócrata en las elecciones de medio mandato modificó el equilibrio de poder en Washington y representa un freno para Donald Trump durante los dos años restantes de su mandato. Cuando los funcionarios electos asuman sus cargos, a principios de enero, el partido podrá fijar la agenda legislativa, intervenir en el presupuesto federal e impulsar investigaciones parlamentarias

Prioridades para los primeros meses

El líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, anunció que su partido buscará revertir los recortes a Medicaid, el programa de seguro médico destinado a los estadounidenses de bajos ingresos que fue afectado por una ley emblemática de Trump en 2025

También planteó poner fin a la guerra contra Irán, a la que atribuyó un aumento de los precios de los combustibles, y reafirmó que el Congreso es el único órgano con autoridad constitucional para declarar la guerra. Otra de las metas será eliminar los aranceles impuestos por Trump sin aprobación parlamentaria. Jeffries afirmó que el programa comenzará durante las primeras 100 horas de la nueva mayoría

Investigaciones sobre el gobierno

La mayoría demócrata prevé abrir investigaciones sobre presuntos casos de corrupción que involucran a Trump, a su administración y a personas de su entorno. Jeffries prometió exigir responsabilidades, mientras que el representante Robert García anticipó una ofensiva desde las comisiones parlamentarias

Esas pesquisas podrían derivar en citaciones y, eventualmente, en un procedimiento de juicio político. Sin embargo, una destitución tendría pocas posibilidades de prosperar porque requiere una mayoría de dos tercios en el Senado. Además, los dirigentes demócratas han mostrado reservas ante un tercer intento de juicio político contra Trump, después de los dos procesos iniciados durante su primer mandato

Entre los funcionarios que podrían quedar bajo mayor presión se encuentran el secretario de Defensa, Pete Hegseth; el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent

El Senado puede bloquear nombramientos

La mayoría demócrata en el Senado también puede frenar las designaciones de Trump para cargos clave del gobierno y para puestos de jueces federales, ya que esos nombramientos necesitan la aprobación de la Cámara alta

El control del Senado sería especialmente relevante si un juez de la Corte Suprema renunciara o falleciera. En ese escenario, el margen del presidente para elegir a su reemplazante quedaría considerablemente reducido

El veto mantiene un límite

El cambio de mayorías no elimina las herramientas presidenciales. Trump todavía puede vetar cualquier ley aprobada por ambas cámaras. Para superar ese veto, los demócratas necesitarían reunir una mayoría de dos tercios en la Cámara de Representantes y en el Senado, una posibilidad lejana tras las elecciones

El presidente también conserva amplias atribuciones ejecutivas, entre ellas la conducción de su política migratoria. Por eso, aunque el Congreso podrá obstaculizar parte de su agenda e intensificar la supervisión, se prevé que Trump continúe gobernando mediante decretos