Entre los recuerdos de infancia de Robert Francis Prevost en Dolton, un suburbio de Chicago, aparece una pizza de masa fina y crocante que continuó formando parte de sus preferencias
Durante su juventud, visitaba Aurelio’s Pizza, un restaurante fundado en 1959 por Joseph Aurelio Jr. en Homewood. El local rebautizó la especialidad como “Papa-roni” y reservó la mesa que solía ocupar el entonces cardenal, conocida como la esquina papal
Una receta de base fina
La preparación se aparta de la masa gruesa asociada con la pizza de Chicago. La versión preferida por León XIV se estira hasta obtener una base delgada, dorada y crocante, similar a la pizza a la piedra
Para una preparación se utilizan 400 gramos de masa, 340 gramos de salsa de tomate, 400 gramos de salchicha italiana fresca, 285 gramos de mozzarella rallada, 185 gramos de jamón cocido, 64 gramos de pepperoni, 70 gramos de morrones verdes y 70 gramos de champiñones
La salsa cubre la superficie y deja libre un borde de medio centímetro. La salchicha se distribuye en trozos pequeños para favorecer una cocción pareja. Después se incorporan el jamón, el pepperoni, los morrones y los champiñones antes de llevar la pizza al horno
El homenaje en Argentina
El restaurante patentó el nombre “Papa-roni” como un juego de palabras entre papa y pepperoni. La presentación tradicional se completa con un corte en pequeños cuadrados, una característica del establecimiento
En Argentina, la pizzería Don Luis presentó una versión propia del homenaje en Córdoba. El arzobispo de esa ciudad, Ángel Rossi, participó del acto realizado ante la inminente visita del pontífice al país
León XIV también disfruta del ceviche y del seco de cabrito, después de haber vivido casi cuatro décadas vinculado a Perú. Sin embargo, sus allegados, entre ellos su hermano John Prevost, describen una alimentación sencilla, que incluye opciones prácticas como sándwiches de mantequilla de maní y mermelada o cereales con leche
La expectativa por su próxima visita a la Argentina también alcanza al sector gastronómico, que espera conocer qué sabores regionales podrían sumarse a las preferencias del Papa