TAYIBE, Israel. La Lista Conjunta, una coalición de tres partidos árabes de izquierda y nacionalistas, está dispuesta a apoyar la formación de un gobierno contrario a Benjamin Netanyahu sin integrarse formalmente en él
Ahmad Tibi, uno de sus principales dirigentes, planteó una ruptura con décadas de precedentes para intentar poner fin al prolongado mandato del primer ministro. El respaldo podría darse mediante el voto a favor o la abstención, una fórmula que reduciría el umbral necesario para alcanzar una mayoría
Una mayoría que depende de los partidos árabes
Los partidos opositores liderados por el exgeneral Gadi Eisenkot obtuvieron 48 escaños en la Knéset, frente a los 53 de la coalición de Netanyahu. La Lista Conjunta consiguió 11 bancas y Ra’am, otro partido árabe, obtuvo 8
Con esos resultados, ambos bloques árabes pueden ser decisivos para formar un gobierno alternativo. Ra’am estaría dispuesto a participar como socio, aunque cualquier acuerdo también necesitaría el respaldo de la Lista Conjunta
La Lista Conjunta preferiría apoyar desde fuera. Integrar el gobierno podría obligar a sus legisladores a respaldar decisiones de una administración que mantendría las guerras en Gaza y Líbano, políticas que rechazan
Condiciones y desconfianza
La cooperación también choca con las diferencias sobre la identidad del Estado. La Lista Conjunta rechaza que Israel se defina como un Estado judío y reclama igualdad de derechos para todos sus ciudadanos. Además, promueve la creación de un Estado palestino en Cisjordania, Gaza y Jerusalén este
Parte de los dirigentes opositores considera que una alianza con el bloque árabe cuestionaría la legitimidad de Israel o acercaría al poder a fuerzas que respaldan a sus enemigos. Eisenkot ha señalado que los partidos árabes deberían cumplir ciertas condiciones, entre ellas calificar a Hamás como una organización terrorista y apoyar su destrucción
Tibi sostiene que esas exigencias no deberían aplicarse a una fuerza que solo ofrezca apoyo externo. La Lista Conjunta y Ra’am han condenado el ataque del 7 de octubre de 2023 y la violencia contra civiles, pero se niegan a pedir la destrucción de Hamás o a calificarlo de organización terrorista
Una alianza con objetivos limitados
Tibi no asegura que un acuerdo con la oposición termine las guerras ni conduzca a la creación de un Estado palestino. Su propuesta apunta a formar un gobierno de reparación que ponga fin al mandato de Netanyahu y atienda problemas internos, como la violencia en las comunidades árabes
La población palestina que permaneció en Israel después de la guerra de 1948 y sus descendientes representan alrededor del 20% de la población y tienen ciudadanía y derecho al voto. La participación electoral récord de los votantes árabes aumentó ahora su peso parlamentario
El resultado convierte una antigua consigna de Netanyahu, “Bibi o Tibi”, en una posible disputa por el control de la mayoría parlamentaria. La alianza aún depende de que los partidos judíos acepten cooperar con una fuerza que mantiene posiciones consideradas inaceptables por buena parte de la sociedad israelí