ASUNCIÓN. El gobierno paraguayo intervino Ueno Bank después de que el Banco Central detectara que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo requerido. La medida dejó a los clientes sin acceso inmediato a sus depósitos y abrió un proceso de resolución para proteger a los ahorristas y preservar la estabilidad financiera
La decisión provocó la salida de Carlos Carvallo de la presidencia del Banco Central. El funcionario había dirigido Ueno Bank hasta agosto de 2023 y fue designado luego por Santiago Peña para conducir el organismo regulador. Tras anunciar inicialmente que continuaría en el cargo durante el proceso, presentó su renuncia ante el Congreso
Pagos pendientes y sucursales cerradas
Las sucursales amanecieron cerradas y numerosos clientes se concentraron frente a las puertas, incluidos jubilados que reciben sus asignaciones a través de la entidad. Peña acordó con los titulares de ambas cámaras legislativas impulsar un proyecto para comenzar los pagos y devolver los fondos públicos administrados por el banco
El Banco Central informó que la garantía de depósitos cubrirá hasta 75 salarios mínimos, equivalentes a unos 39.000 dólares. También aseguró que los pagos correspondientes a los jubilados están contemplados. Las autoridades sostienen que el problema está limitado a Ueno y que no existe riesgo de contagio para otras entidades
Una entidad relevante para el sistema financiero
Ueno representa cerca del 10% del sistema bancario paraguayo, cuenta con aproximadamente tres millones de clientes y administra unos 850 millones de dólares en fondos públicos. En marzo se convirtió en el único banco local con títulos negociados en mercados internacionales, luego de emitir bonos por 350 millones de dólares con vencimiento en 2031
Según Carvallo, las primeras irregularidades detectadas estuvieron relacionadas con créditos otorgados a empresas del grupo controlador. Esas operaciones habrían contribuido al deterioro de los indicadores de liquidez. La fiscalía ordenó la detención de ocho personas vinculadas con el banco, entre ellas su director ejecutivo, Miguel Vázquez
El vínculo con el poder político
El caso volvió a poner bajo escrutinio la relación entre Ueno y el presidente Peña. El mandatario fue accionista de Ueno Holding, vinculado al grupo propietario del banco, y mantuvo sus vínculos empresariales hasta marzo de 2025. Sus críticos también cuestionaron el nombramiento de Carvallo por el posible conflicto de intereses
La supervisión de la entidad ya era discutida en el Senado, donde varios legisladores reclamaron cambios en la conducción del Banco Central y rechazaron un informe por considerarlo incompleto. El vicepresidente Pedro Alliana había advertido recientemente sobre la concentración y la vulnerabilidad de los fondos públicos depositados en Ueno
La crisis llevó a Peña a suspender un viaje a España previsto para participar en la Cumbre Iberoamericana. El episodio amenaza además la imagen de Paraguay como destino emergente para las inversiones extranjeras, especialmente las provenientes de Brasil