La investigación por el choque de trenes ocurrido en España continúa mientras se analizan las comunicaciones entre la torre de control y los maquinistas del AVE y del Iryo

Ambas formaciones informaron problemas con el sistema LZB, utilizado para la circulación de trenes de alta velocidad

La orden de reanudar la marcha

El conductor del AVE comunicó una falla de transmisión vinculada con el bloqueo. Desde la torre de control le indicaron que desconectara y volviera a conectar el sistema LZB

Luego recibió la instrucción de reanudar la marcha a velocidad normal. En ese momento, el Iryo se encontraba a 25 kilómetros, mientras que para circular en condiciones normales se establece una distancia de 30 kilómetros o más

Ante una distancia menor, el reglamento contempla la circulación “a vista”, con un límite de 40 kilómetros por hora

El Iryo permaneció detenido

La maquinista del Iryo también informó que no podía reiniciar el sistema LZB y que permanecía detenida. Más tarde comunicó una nueva pérdida de transmisión y confirmó su posición ante la señal de entrada

La indicación recibida fue desconectar y volver a conectar el sistema antes de reanudar la marcha normal. Sin embargo, el tren no logró arrancar

Entre las 8.36 y las 8.53, el AVE tardó 17 minutos en llegar hasta el Iryo, que fue impactado sin aviso previo

Las primeras hipótesis apuntan a un posible error humano de un operador de la infraestructura ferroviaria durante la avería del sistema principal de señalización. Las causas definitivas aún deben establecerse