La crecida del río Paraná y las lluvias intensas mantienen aisladas a varias localidades de Chaco y Corrientes. En la provincia chaqueña hay 913 evacuados y 281 autoevacuados, mientras que el agua cubrió parcialmente la ruta provincial 63, uno de los accesos hacia Antequera y la Isla del Cerrito
El tránsito permanece restringido desde el miércoles. Solo pueden circular ambulancias, bomberos, policías, vehículos con ayuda y vecinos que regresan a buscar pertenencias. La ruta conecta con zonas donde muchos habitantes dejan sus automóviles para continuar el trayecto en bote o lancha
En Isla del Cerrito, el río llegó a 8,03 metros y unas 40 familias continúan instaladas sobre la ruta y el dique. La Policía mantiene controles durante todo el día y también reforzó la vigilancia cerca del dique de Yacuy Azul
El agua no logra drenar en Antequera
En el área de Antequera, la crecida obstruyó los desagües naturales y dificulta el escurrimiento hacia el cauce principal. Para proteger a sus animales, pequeños productores construyeron plataformas de madera destinadas a las aves de corral
En Barranqueras, el hidrómetro registró 7,30 metros, una marca estacionaria que se ubica 80 centímetros por encima del nivel de evacuación, establecido en 6,50 metros. El lunes 19, el río había comenzado el día en 7 metros
Protección Civil asiste a 74 familias, que reúnen a 251 personas. La mayoría vive en sectores ribereños y en el barrio Náutico, y fue trasladada a módulos temporales ubicados sobre la avenida Maipú, en el área del dique y en el club Don Orione. En Puerto Vilelas, el río y el temporal afectaron a más de 350 familias
Las autoridades municipales informaron que los desagües y el sistema de bombeo continúan operativos, aunque las compuertas permanecen cerradas por la magnitud de la crecida. También señalaron que las defensas y los espacios de contención siguen disponibles
Resistencia enfrenta lluvias, viento y nuevas evacuaciones
En Resistencia, el temporal sumó 57 milímetros de lluvia y ráfagas de hasta 75 kilómetros por hora. Frente a la capital correntina, el Paraná alcanzó 7,38 metros, 38 centímetros por encima del nivel de evacuación y con el registro mensual más alto hasta el momento
La ciudad contabiliza 480 autoevacuados. En Bañado Norte comenzaron las primeras evacuaciones, mientras vecinos de Sol de Mayo, Quinta Ferré, Itatí y sectores cercanos interrumpieron el tránsito en la avenida Armenia para reclamar asistencia tras el derrumbe de casillas
La vigilancia en viviendas desocupadas fue reforzada luego de denuncias por saqueos, con participación de la Policía y la Prefectura
Itatí registra una baja, pero espera otra masa de agua
En Itatí, Corrientes, el río descendió de 8,32 metros, alcanzados el jueves por la mañana, a 8,25 metros durante las primeras horas del viernes. La marca todavía supera el máximo de 8,07 metros registrado durante la inundación de 2023
La localidad tiene 411 evacuados y 27 autoevacuados. El descenso podría ser transitorio: se monitorea el desplazamiento de agua desde el Iguazú y el tramo superior del Paraná, que podría llegar a Itatí en dos o tres días
En Paso de la Patria, la rotura de un terraplén ocurrida el lunes por la noche, cuando el hidrómetro marcaba 7,63 metros, anegó los barrios Don Julián, La Isla y Pescadores. Cerca de 300 viviendas fueron afectadas. Vialidad eleva la defensa del arroyo Huajó hasta 8,50 metros y se preparan dos albergues en la Escuela Giménez
Defensa Civil prevé que el río vuelva a superar los 8 metros desde el 3 de noviembre. Además, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por tormentas para el sábado en Misiones, Corrientes y sectores de Chaco y Formosa, con lluvias acumuladas de entre 25 y 50 milímetros
Para Resistencia se pronostican chaparrones, unos 13 milímetros y viento del sudoeste de hasta 51 kilómetros por hora. El domingo ingresarían condiciones más frescas, aunque en Corrientes todavía podrían registrarse lluvias durante la tarde y la noche
La evolución de la crecida dependerá también de las precipitaciones en las cuencas del Alto Paraná, el Iguazú y el Paraguay. Nuevos aportes de agua en esos sectores podrían aumentar el caudal y mantener elevados los niveles del río durante varios días