BUDAPEST. Hungría conmemoró este viernes el 70.º aniversario de la revolución de 1956 con la presencia de dirigentes europeos invitados por el primer ministro Péter Magyar
Entre los asistentes estuvieron Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo. El gobierno húngaro no difundió la lista completa de invitados
Un giro en la relación con la Unión Europea
La ceremonia también buscó mostrar una nueva etapa en los vínculos entre Budapest y Europa, después de años de tensiones durante el gobierno de Viktor Orbán y de su partido, Fidesz
Durante ese período, Hungría enfrentó cuestionamientos por el debilitamiento de las normas democráticas, acusaciones de corrupción y numerosos choques con la Unión Europea. El bloque llegó a congelar miles de millones de euros en fondos y buscó limitar el impacto del poder de veto de Orbán en decisiones importantes
Magyar asumió el cargo en mayo, tras derrotar ampliamente a Orbán en las elecciones de abril. Su partido, Tisza, de orientación europeísta y de centroderecha, controla ahora dos tercios del Parlamento
Tres semanas después de asumir, su gobierno logró desbloquear 16.400 millones de euros en fondos europeos, luego de aplicar reformas
Homenaje a las víctimas de 1956
Magyar depositó flores en las tumbas de los húngaros muertos durante el levantamiento, que comenzó el 23 de octubre de 1956 con una marcha estudiantil en Budapest y se extendió por el país
Más tarde supervisó el izamiento ceremonial de la bandera húngara en la plaza Kossuth, junto al Parlamento. Lo acompañaron el presidente András Baka y la presidenta de la Asamblea Nacional, Ágnes Forsthoffer
La revolución logró expulsar al dirigente estalinista del país y obligó inicialmente a las tropas soviéticas a retirarse de la capital. Sin embargo, una orden de Moscú devolvió al Ejército Rojo a Budapest dos semanas después
La represión dejó hasta 3.000 civiles muertos y provocó la destrucción de buena parte de la ciudad. Cerca de 200.000 personas huyeron de Hungría y muchas nunca regresaron
Durante la jornada también estaban previstos un acto formal en el Parlamento, un discurso de von der Leyen junto a Magyar y una gala en la Ópera Nacional