Las casas embrujadas funcionan durante pocas semanas, pero su preparación puede extenderse durante meses. Sus operadores deben renovar escenarios, atraer visitantes y recuperar en una temporada los costos de alquiler, personal, seguridad, mantenimiento y ambientación

En Estados Unidos existen más de 1200 atracciones de Halloween con entrada paga, que en conjunto generan ingresos estimados en US$300 millones. El sector incluye propuestas escolares gestionadas por voluntarios, laberintos al aire libre y establecimientos permanentes que abren principalmente durante las semanas previas a Halloween

Una temporada concentrada en pocas noches

Blood Manor, una atracción instalada en tres plantas de un edificio de cinco pisos en TriBeCa, Nueva York, abrió su temporada el 2 de octubre. Opera sobre todo durante los fines de semana y amplía sus jornadas a medida que se acerca Halloween

Su propietario y gerente, Jim Lorenzo, calcula que debe concentrar el equivalente a 365 días de actividad en 23 jornadas. Las entradas cuestan US$50, mientras que el acceso rápido RIP vale US$75. También es posible sumarse al elenco por US$350, con sangre falsa incluida

La atracción recibe entre 400 y 1600 visitantes por noche. El alquiler anual ronda los US$200.000 y se paga el 15 de noviembre. El local actual es el tercero que ocupa Blood Manor en sus 23 años de actividad y fue elegido en 2018

El recorrido debe asustar sin bloquearse

La decoración de Blood Manor cambia a lo largo del año, pero la distribución permanece estable para cumplir con las normas de seguridad contra incendios. Las salidas deben ser frecuentes y fáciles de encontrar, los pasillos tienen que permitir el movimiento de los visitantes y las señales de emergencia deben estar bien iluminadas

En Pure Terror Scream Park, en Monroe, Nueva York, la seguridad también define el diseño. El complejo reúne 10 atracciones distribuidas en casi cuatro hectáreas y necesita garantizar que el público avance sin encontrarse con callejones sin salida

Algunos recursos fueron descartados porque generaban cuellos de botella. Entre ellos había sectores donde los visitantes debían arrastrarse por chimeneas y túneles. El parque recibe entre 400 y 1200 personas por noche, según el clima, y este año funcionará durante 25 noches

Las entradas básicas cuestan entre US$49,98 y US$59,98. La modalidad RIP tiene precios de entre US$79,98 y US$94,98. Además de las entradas, los costos incluyen estacionamiento, seguridad, actores y alquileres

Renovar una atracción puede llevar ocho meses

Las mejoras de Pure Terror comienzan fuera de temporada y el proceso completo dura entre siete y ocho meses. Al menos una de las casas se renueva por completo cada año. La nueva propuesta de esta temporada tiene temática de gárgolas y se suma a escenarios ambientados en una escuela secundaria, un manicomio y un callejón de calabazas

El mantenimiento también incluye reparar los daños provocados por la naturaleza. Mapaches que roen cables, tormentas que derriban árboles y hasta la aparición de un oso forman parte de los problemas que el parque debe resolver antes de volver a abrir

Las instalaciones temporales enfrentan otros riesgos

Las casas embrujadas montadas en estacionamientos y clubes privados no necesitan mantener una propiedad durante todo el año, pero dependen de más variables. También deben ajustarse a los códigos locales de incendios y a las normas de seguridad

Jestr Events abrió casi 10 atracciones en Estados Unidos y Canadá durante esta temporada. Dos construcciones de gran escala, con temáticas específicas y sustos personalizados, cuestan entre US$75.000 y US$100.000. Las más pequeñas requieren una inversión aproximada de US$30.000

Para reducir costos, estas instalaciones aprovechan la oscuridad, los laberintos, la iluminación, la pintura y el sonido. El objetivo es que el visitante perciba el espacio como más estrecho o pierda la orientación, sin necesidad de llenar cada ambiente con decoraciones complejas

El diseño sensorial completa la experiencia

Los responsables de Blood Manor buscan provocar incomodidad mediante giros, recovecos, espacios cerrados y recorridos sin una salida directa. La atracción también utiliza aromas para reforzar algunas escenas, como un baño diseñado para generar una sensación desagradable

El desafío consiste en equilibrar la sorpresa y la intensidad del recorrido con una circulación segura. En este negocio, cada susto debe convivir con una ruta de evacuación, un flujo constante de público y una operación capaz de sostenerse durante unas pocas semanas