El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que mantuvo una conversación constructiva con el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un posible acuerdo comercial. Según Carney, los equipos negociadores trabajarán durante las próximas semanas para avanzar hacia un entendimiento
El eventual pacto buscaría crear empleos, reducir los costos para las familias y proteger las lenguas, la cultura y la soberanía de Canadá
El nuevo tono representa un cambio respecto de agosto, cuando Canadá abandonó las conversaciones tras rechazar exigencias estadounidenses que, según Carney, ponían en riesgo la soberanía canadiense, las protecciones del francés y la industria automotriz
En respuesta, Trump impuso aranceles del 50% sobre unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses. Canadá aplicó medidas de represalia. Las negociaciones se reanudaron desde entonces, aunque su avance ha sido irregular
Ambos países analizan posibles reducciones de los aranceles estadounidenses sobre el acero y los automóviles canadienses. Por ahora, no se anunciaron los términos de un eventual acuerdo ni un calendario definitivo para alcanzarlo
La disputa comercial también se convirtió en un tema electoral en Estados Unidos, especialmente en Michigan y Maine, donde candidatos republicanos enfrentan presiones por el impacto de los aranceles sobre los negocios locales. El candidato republicano al Senado por Michigan, Mike Rogers, pidió terminar con la guerra arancelaria
Las amenazas de Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos y la persistencia del conflicto llevaron a Carney a buscar nuevos mercados. El viernes, Canadá y la Unión Europea lanzaron una alianza económica y de seguridad, mientras el gobierno canadiense procura duplicar sus exportaciones fuera de Estados Unidos durante la próxima década