La investigación por la muerte de cinco integrantes de una familia en Merlo busca reconstruir qué ocurrió entre la noche del jueves y la madrugada del viernes. En la vivienda de Mercedes 2458 fueron hallados los cuerpos de Evelyn Rivero Mejías, de 41 años; sus hijos, de 14, 12 y 10 años; y Eyvind Soihit Meza, esposo y padre de los menores
La alerta comenzó cuando un compañero de trabajo de Evelyn advirtió que ella no respondía los llamados y que no se había presentado en la empresa desde el jueves. El hombre se dirigió al domicilio y observó que el automóvil familiar estaba allí, pero no obtuvo respuestas
Luego de consultar con la fiscal de turno del Departamento Judicial Morón, los policías ingresaron a la casa ante la posibilidad de que hubiera personas en peligro
Una escena sin signos de ingreso forzado
Los peritos no encontraron puertas ni ventanas violentadas ni indicios de que hubieran ingresado personas ajenas a la familia. La violencia estaba concentrada en los cuerpos ubicados en una habitación
Evelyn y sus tres hijos presentaban dos heridas de bala en la cabeza cada uno. Meza tenía una sola herida en el cráneo y, según los investigadores, un arma de fuego entre las piernas. Estos elementos sostienen la hipótesis de que habría matado a su familia y luego se habría suicidado
Los investigadores tampoco hallaron una carta o mensaje dejado en la vivienda. Vecinos declararon que escucharon detonaciones durante la noche del jueves, aunque no las denunciaron en ese momento. La hora exacta de las muertes aún debía establecerse mediante la necropsia
Señales previas y posibles antecedentes de maltrato
Entre el 4 y el 6 de octubre, Meza había publicado videos en los que practicaba tiro en un polígono. En una de esas imágenes mostró una silueta con seis impactos en la cabeza sobre un total de veinte disparos. En la publicación escribió que era necesario practicar y estar preparado. Veinticuatro días después del último video ocurrió la masacre
La familia se había instalado en el barrio aproximadamente tres meses antes. Antes de alquilar la vivienda de Merlo, sus integrantes habían vivido en Marcos Paz
La investigación no detectó denuncias por violencia familiar presentadas por Evelyn en fiscalías o juzgados bonaerenses. Sin embargo, compañeros de trabajo describieron un supuesto control constante por parte de Meza
Amigos de la mujer también señalaron que él tenía conductas celotípicas. No hay constancias aportadas en la investigación de agresiones físicas denunciadas por la víctima, pero esos testimonios exponen una posible situación de violencia psicológica
El arma y una trazabilidad todavía pendiente
El arma utilizada habría sido una pistola Sarsilmaz SAR 9. Su número de serie no figura en las bases oficiales del Registro Nacional de Armas y, según los investigadores, no estaba limado. Por eso se intenta establecer cómo fue adquirida y cuál fue su recorrido hasta llegar a la vivienda
También se busca determinar cómo Meza pudo comprarla, ya que no tenía un empleo fijo. Aunque figuraba registrado como proveedor de servicios informáticos, los investigadores establecieron que no realizaba esa actividad. Allegados indicaron que en los últimos meses trabajaba como mecánico a domicilio
Meza había llegado a la Argentina en 2017, procedente de Venezuela. Al principio viajó solo y más tarde reunió dinero para traer a su esposa y a sus tres hijos. En una publicación realizada meses después de su llegada contó que había emigrado con 300 dólares y que durante un período vivió en un hostel y redujo sus gastos de alimentación al mínimo
Un crimen vinculado con una violencia persistente
El caso se suma a las estadísticas nacionales sobre violencia de género. Durante 2025 se registraron 200 víctimas directas de femicidio y 19 de femicidio vinculado. En la masacre de Merlo, los tres hijos de la pareja serían considerados víctimas de femicidio vinculado
Los registros también indican que el 83% de los femicidios fueron cometidos por personas que tenían un vínculo con la víctima. Además, el 17% de los femicidas se suicidó inmediatamente después del crimen, una proporción que se mantiene estable