Arizona vuelve a afrontar una temporada con expectativas elevadas. Después de alcanzar el Final Four en Indianápolis el curso pasado, los Wildcats aparecen entre los principales candidatos para regresar a esa instancia el próximo abril, en Detroit
Un regreso construido con talento y resistencia
El equipo dirigido por Tommy Lloyd cerró la temporada anterior con un registro de 36-3 y puso fin a una sequía de 25 años sin llegar al Final Four. La campaña terminó con una derrota amplia ante Michigan, que luego conquistó el título, pero no apagó el entusiasmo en Tucson
El pivote Motiejus Krivas, elegido All-American de pretemporada, y el alero Ivan Kharchenkov forman parte del grupo que regresa. Lloyd también incorporó transferencias y sumó al freshman Caleb Holt, señalado como una posible figura en desarrollo
La presión de sostener el avance
Arizona comienza este curso como el quinto equipo del ranking y con una expectativa mayor tras su última actuación. Lloyd considera que esa presión es un privilegio, aunque insiste en que el plantel debe dejar atrás lo ocurrido y construir una nueva campaña desde el principio
El avance reciente contrasta con varios tropiezos anteriores. Arizona perdió por dos puntos ante UConn en el Elite Eight de 2011 y quedó fuera del Final Four tras una derrota en tiempo suplementario frente a Wisconsin en 2014. Entre 2013 y 2015 alcanzó tres Sweet 16 consecutivos, pero no logró superar ese límite
En 2018, además, cayó en la primera ronda ante Buffalo pese a contar con Deandre Ayton, quien meses después fue elegido número uno del draft de la NBA. Ya bajo el mando de Lloyd, el equipo llegó tres veces al Sweet 16 en sus primeras cuatro temporadas, con una eliminación inicial ante Princeton en 2023
La clasificación del año pasado cambió esa tendencia. Ahora Arizona intenta alcanzar dos Final Four consecutivos, una marca que tampoco consiguió durante la etapa de Lute Olson, cuando el programa llegó cuatro veces a esa instancia en 13 años y ganó un campeonato nacional