Varios vuelos fueron desviados el jueves en Europa después de recibir amenazas de bomba. Las aeronaves aterrizaron sin incidentes y, hasta el momento, no se encontraron explosivos
Un vuelo de Finnair que cubría la ruta entre Helsinki y Roma recibió una amenaza, pero llegó con normalidad a la capital italiana sin que se detectara nada inusual a bordo
Desvíos hacia Bulgaria y Francia
Tres vuelos de Ryanair con destino a Sofía debieron modificar su recorrido. Dos aterrizaron en el aeropuerto Vasil Levski, procedentes de Copenhague y Madrid. El tercero, que había partido de Stansted, fue derivado al aeropuerto de Plovdiv
Otro avión, que viajaba de Irlanda a Italia, fue enviado a la base aérea de Évreux, en Normandía. A bordo viajaban 151 pasajeros y seis tripulantes, todos a salvo. Equipos militares especializados inspeccionaron la aeronave
El vuelo de Aer Lingus entre Dublín y Roma cambió su trayectoria cuando se aproximaba a París y realizó varios giros antes de dirigirse hacia Évreux. Las autoridades francesas indicaron que seguían la situación en tiempo real, sin aportar más detalles
Una serie de incidentes sin responsables confirmados
El martes, al menos siete vuelos y un crucero habían recibido amenazas similares, lo que provocó interrupciones en aeropuertos europeos. Ninguno de esos episodios terminó con el hallazgo de un artefacto
Ningún país atribuyó oficialmente las amenazas a un responsable. Funcionarios europeos las vincularon, de manera general, con presuntos ataques híbridos y actos de sabotaje que también fueron relacionados con Rusia e Irán. Ambos países niegan la existencia de una campaña de ese tipo
Durante la misma semana, hackers no identificados desactivaron los sistemas de refrigeración de supermercados en varios países europeos. Algunos expertos consideran que las falsas amenazas podrían responder a un patrón de acciones disruptivas de bajo costo y difícil atribución