La llegada de Lane Kiffin a LSU no modificó la histórica dificultad de los Tigers frente a Alabama. El equipo cayó 31-13 ante el noveno clasificado y quedó prácticamente fuera de la pelea por la postemporada, con una marca de 6-3 y 3-3 en la SEC

El partido se disputó en Baton Rouge ante un público que incluyó a la primera dama Melania Trump y al actor Kevin Costner. Tras la derrota, Kiffin expresó su decepción por los aficionados y admitió que el cierre del encuentro fue especialmente negativo

Una ventaja que duró menos de tres minutos

LSU desperdició varias ofensivas prometedoras dentro del territorio de Alabama durante la primera mitad. Recién en el tramo final del tercer cuarto consiguió ponerse al frente, pero la ventaja desapareció en menos de tres minutos

Alabama respondió con 21 puntos consecutivos. Mientras los jugadores del Crimson Tide celebraban ante unas tribunas cada vez más vacías, muchos seguidores de LSU abandonaban el estadio durante el último cuarto

El dominio estadístico no alcanzó

LSU terminó con 457 yardas frente a las 285 de Alabama y consiguió 27 primeros downs contra 13. Sin embargo, los Tigers no transformaron ese volumen ofensivo en puntos decisivos

El equipo falló sus cuatro intentos de cuarta oportunidad y tuvo problemas para cerrar sus ofensivas en la zona roja. Alabama, en cambio, convirtió en touchdown sus tres oportunidades dentro de esa zona

La derrota prolongó una tendencia desfavorable en Tiger Stadium: Alabama ganó 31 de los 43 partidos disputados allí contra LSU. Desde 2012, los Tigers solo vencieron una vez al Crimson Tide en ocho encuentros en ese estadio

El desafío personal de Kiffin

Kiffin tampoco ha podido derrotar al programa en el que trabajó durante tres años como coordinador ofensivo bajo las órdenes de Nick Saban. Su registro contra Alabama es de 0-6; su resultado más ajustado fue la derrota de Tennessee por 12-10 en 2009

El entrenador llegó a Baton Rouge después de dejar a Ole Miss, un equipo que disputará la postemporada universitaria. LSU le ofreció un contrato de siete años y 91 millones de dólares, además de recursos para reforzar la plantilla

Con tres derrotas, los Tigers observan ahora la pelea por los playoffs desde fuera. Kiffin sostuvo que el equipo debe volver al trabajo y asumir la situación sin quedarse detenido en la decepción