Guillermo Marcos llegó a Buenos Aires desde Tandil con el deseo de trabajar como actor y una fuerte afinidad con el tango. Antes de alcanzar popularidad, desarrolló una extensa trayectoria teatral

Su reconocimiento televisivo creció con El precio del poder, donde interpretó a la contrafigura de Rodolfo Bebán, y continuó con Corazón de tiza y Poliladron. En esta última ficción encarnó a Heráclito, un informante que se movía entre ladrones y policías

El personaje, concebido con rasgos simpáticos, humorísticos y tangueros, despertó el afecto del público. Marcos también recordó las escenas de riesgo de la serie, que eran cuidadosamente preparadas pese al temor del elenco

Una trayectoria atravesada por el tango

El actor contó que el tango estuvo presente desde su infancia, cuando se escuchaba en su casa. Con el tiempo se interesó por figuras como Carlos Gardel, Aníbal Troilo, Enrique Santos Discépolo y Homero Manzi

Interpretó canciones en espectáculos teatrales, fue protagonista de Gotan y participó en Un vino, un tango, una propuesta de su autoría que combinaba música, comedia y escenas tangueras

Desde hace catorce años conduce Metejón de un día en la 2x4. El programa se emite los lunes de 21 a 23, junto con el locutor Ariel Fiorenza, y reúne música, conversación, invitados e intercambio con los oyentes

Personajes, escenarios y encuentros

Marcos trabajó con Bebán en tres oportunidades: la obra teatral Dorrego, El precio del poder y El signo. Recordó al actor como un profesional dedicado y destacó la amistad que construyeron, también a partir de su interés compartido por el tango

Entre sus trabajos más queridos mencionó Un cortado, una ficción ambientada en un café en la que compartió elenco con Héctor Calori, Guido Gorgatti y Andrea Ríos. También recordó sus participaciones en Tal para cual, Amigovios y Amor en custodia

En Amor en custodia interpretó junto con Santiago Ríos a una pareja gay que incorporaba momentos de comedia dentro del melodrama. Según relató, la historia tuvo una relevancia particular porque abordaba la homosexualidad en un momento en que el tema tenía menos presencia pública

Los comienzos en Tandil y el traslado a Buenos Aires

Su acercamiento a la actuación comenzó junto a su padre, Juan Marcos, actor que participó en la fundación de un teatro en Tandil durante la década del sesenta. En su casa, Marcos creció entre ensayos, lecturas y conversaciones sobre teatro

La decisión de instalarse en Buenos Aires surgió después de varios viajes para asistir a funciones. Un lunes, tras no conseguir pasaje para regresar, conoció el movimiento cotidiano de la ciudad y decidió quedarse. Hasta entonces tenía un trabajo como vendedor en Casa Muñoz y un proyecto de matrimonio

Una de sus primeras oportunidades importantes fue Lavalle, historia de una estatua, de Carlos Somigliana. Además de actuar, trabajó como docente y dictó talleres de oratoria durante los períodos de menor actividad teatral

La radio y una preocupación por la 2x4

Marcos sostuvo que la radio modificó su recorrido profesional. En su programa conviven voces, relatos y canciones vinculadas con distintas etapas de la historia argentina y con la tradición del tango

También expresó su preocupación por la posibilidad de que la 2x4 sea privatizada. Señaló que la emisora lleva 26 años al aire como FM de la ciudad y pidió que se abra un diálogo sobre su continuidad

Familia y discapacidad

El actor tiene dos hijos, Morena y Tomasito, y dos nietas, Vera y Lina. Morena estudió comunicación social y trabaja en producción y en tareas periodísticas

Tomasito tiene una discapacidad severa y depende de otras personas. Marcos explicó que esa experiencia transformó sus ideas y su manera de observar la vida. También reclamó mejores condiciones y una mayor protección para las personas con discapacidad y sus familias

En paralelo, prepara el regreso de Aeroplanos, de Carlos Gorostiza, obra que realizó junto con Héctor Calori y que podría volver a escena tras haber tenido otras temporadas