La expansión de Starlink y de otras compañías de internet satelital no necesariamente desplazará a las operadoras móviles tradicionales. Según Vivek Badrinath, director general de la GSMA, ambas tecnologías tenderán a complementarse
La conexión directa entre satélites y teléfonos será especialmente útil en emergencias, zonas sin cobertura o cuando las redes terrestres dejen de funcionar. Badrinath la definió como una suerte de seguro para la conectividad
Satélites para situaciones excepcionales
El 96% de la población mundial ya cuenta con cobertura de redes móviles. Por eso, el servicio satelital tendría su mayor valor en circunstancias puntuales. En Ucrania, por ejemplo, el 40% del tráfico pasa por satélite
Cuando existe una antena terrestre cercana, enviar la señal a un satélite ubicado a cientos de kilómetros resulta menos eficiente: consume más batería y ofrece menor capacidad. Las redes terrestres, además, ya recibieron grandes inversiones y pueden transportar volúmenes de datos superiores. La evolución del sector será hacia redes híbridas
El ejecutivo consideró que las empresas satelitales deberían cumplir obligaciones equivalentes a las de las operadoras cuando ofrecen los mismos servicios, como llamadas, mensajes, acceso a emergencias e interceptación legal de comunicaciones
La escala como condición para invertir
Sobre la concentración del mercado argentino tras la compra de Telefónica por parte de Telecom, Badrinath señaló que no existe una cantidad ideal de operadores aplicable a todos los países. La respuesta depende de la etapa de la industria y de sus condiciones
En el contexto actual, afirmó, la escala es importante porque las empresas deben afrontar grandes inversiones y amortizarlas sobre una base más amplia de clientes. La consolidación puede generar redes más extensas, mayores velocidades, mejor cobertura y mejor calidad del servicio
Según su evaluación de procesos de concentración en América Latina, los precios no aumentaron de manera demostrada ni se comprobó un perjuicio para los consumidores. En cambio, los operadores de mayor tamaño muestran una mayor capacidad de inversión
5G, espectro y centros de datos
La rentabilidad del negocio tradicional de transportar datos se está estabilizando. La diferencia estará en los servicios adicionales, especialmente en las redes 5G autónomas, capaces de sostener soluciones para industrias
La Argentina también necesita centros de datos dentro de su territorio para ofrecer servicios locales, procesar información cerca de los usuarios y desarrollar aplicaciones de inteligencia artificial. La integración de redes puede liberar recursos para avanzar en esa infraestructura
Metrotel todavía no es miembro de la GSMA porque no cuenta con la licencia correspondiente y aún no presentó una solicitud. Si obtiene el permiso, tendrá espectro y prestará servicios a usuarios finales. Su incorporación también podría facilitar cuestiones vinculadas con el roaming
Badrinath valoró la reducción de impuestos a los teléfonos móviles, porque puede ayudar a reducir la brecha de uso, pero advirtió que todavía es necesario mejorar la política de asignación del espectro. Puso como referencia a Brasil, donde los operadores pueden conservarlo si lo utilizan adecuadamente y donde el despliegue de 5G autónomo fue masivo
El costo creciente del tráfico digital
Las operadoras reclaman que las grandes plataformas tecnológicas contribuyan al financiamiento de las redes. Badrinath planteó que primero deben negociar mecanismos de cooperación y optimización, antes de discutir quién debe pagar
Una optimización aplicada junto con una red social permitió reducir el tráfico un 30%. Esa disminución podría representar, como mínimo, un año de inversiones de capital, debido al ahorro de capacidad necesario para transportar videos y otros contenidos
La inteligencia artificial todavía presiona los costos
En términos generales, las inversiones en 5G todavía no se recuperaron por completo. El primer objetivo de la tecnología, transportar tráfico con mayor eficiencia, avanza; el segundo, crear nuevas aplicaciones y servicios, requiere que las empresas modernicen sus procesos productivos
La inteligencia artificial aún no genera un impacto significativo sobre las redes porque muchas aplicaciones trabajan principalmente con texto. La presión podría aumentar con cámaras, vehículos conectados y anteojos inteligentes que envíen grandes volúmenes de video hacia la nube. El mayor efecto se produciría sobre el tráfico ascendente, es decir, los datos que salen de los dispositivos hacia la red
Por ahora, la inteligencia artificial se utiliza sobre todo para asistir o reemplazar tareas en centros de atención y, progresivamente, para automatizar la operación y el mantenimiento de las redes. Las nuevas fuentes de ingresos, vinculadas con acuerdos tecnológicos y centros de datos, recién comienzan a desarrollarse