Durante años, los puestos de decisión estuvieron ocupados mayoritariamente por hombres y muchas mujeres fueron consideradas demasiado emocionales para ejercer autoridad. Aunque esa mirada comenzó a cambiar, todavía persisten obstáculos para acceder a los niveles más altos de las empresas

Romina Broda, vicepresidente de Lamb Weston para Latinoamérica, recordó que al inicio de su carrera debió adoptar patrones masculinos para ser considerada capaz. Con el tiempo, dijo, incorporar aspectos de su propia identidad a la organización le permitió obtener mejores resultados de negocio

Laura Rapino, gerente general de Haleon, señaló que las dificultades no dependen únicamente de la preparación o la ambición, sino también del contexto en el que las mujeres desarrollan sus carreras. En su caso, debió combinar sus objetivos profesionales con la maternidad, un divorcio y una expatriación junto con sus hijos

Una carrera compatible con las prioridades personales

Broda contó que asumió una posición regional en Brasil cuando su hija tenía 28 días. Para poder acompañarla en momentos determinados del día, adaptó su trayectoria y accedió a una posición de tiempo parcial en una compañía multinacional, con el respaldo de sus líderes

Rapino, por su parte, destacó la importancia de delegar y contar con equipos de confianza. Cuando se mudó a México con sus tres hijos, acortó la estadía porque ellos necesitaban regresar. Según explicó, las prioridades cambian con el tiempo y las decisiones profesionales también pueden revisarse

Un liderazgo que combine resultados y cercanía

Rapino sostuvo que el liderazgo actual debe integrar la orientación a resultados con la atención a las personas. Entre las cualidades necesarias mencionó la claridad para definir el rumbo, el coraje para tomar decisiones difíciles y la empatía para comprender las necesidades de cada integrante del equipo

Broda propuso revisar el modelo tradicional de autoridad y avanzar hacia un liderazgo de servicio. Esto implica establecer objetivos, comunicar cómo alcanzarlos, garantizar que los equipos tengan herramientas y crear un entorno en el que pedir ayuda sea posible

La presión por resolver todo con urgencia, advirtió, puede debilitar estas prácticas, especialmente en los mandos medios

El bienestar como parte de la cultura laboral

Rapino planteó que una empresa orientada a la salud debe comenzar por el bienestar de sus propios trabajadores. En Haleon, mencionó beneficios como 26 semanas de licencia por maternidad o paternidad, hasta cuatro semanas para cuidar a un familiar, jardín de infantes y acompañamiento psicológico

Para Broda, el bienestar debe integrarse a la cultura de la organización. Enumeró cuatro condiciones necesarias: seguridad para equivocarse, hablar y opinar; una estrategia clara; confianza y empatía; y transparencia en la comunicación de los líderes

Ambas ejecutivas coincidieron en que combinar las perspectivas de hombres y mujeres en los espacios de decisión puede favorecer el crecimiento de los negocios y que las organizaciones deben generar condiciones para reconocer y desarrollar el talento