Entre enero y julio de 2026, la venta de nafta alcanzó su nivel más bajo de los últimos dos años. De acuerdo con un análisis del Instituto Argentina Grande, en ese período se despacharon 5.667,3 millones de litros, una baja de 5,26% frente al mismo tramo de 2023
La comparación interanual también dejó un saldo negativo: frente a los primeros siete meses de 2025, la caída fue de 1,84%. En términos absolutos, se vendieron 314 millones de litros menos que en 2023
Premium y súper, ambas en baja
El retroceso fue más marcado en la nafta premium, que cayó 7,3% en relación con 2023. La nafta súper, en tanto, cedió 4,5% en el mismo período
La tendencia coincide con otro relevamiento sobre la evolución mensual de los combustibles, que ubicó a julio como el peor mes interanual de los últimos dos años. Ese mes, las estaciones de servicio comercializaron 1.368.722 metros cúbicos, 6,4% menos que en julio de 2025, y sumaron seis meses consecutivos por debajo del nivel del año anterior
En esa medición, la nafta súper cayó 7,8% interanual en julio, el gasoil G2 retrocedió 7,04% y la premium encadenó su tercer mes seguido en baja, con una contracción de 6,4%
La caída se replica en todo el país
El informe del Instituto Argentina Grande registró bajas en las 24 jurisdicciones del país, incluida la Ciudad de Buenos Aires. Misiones encabezó la retracción con 32,48%, seguida por Formosa con 26,26%, Corrientes con 18,83%, La Rioja con 15,73% y Entre Ríos con 15,31%
El estudio vinculó parte de esa dinámica con el efecto frontera: en provincias limítrofes, el precio local de la nafta subió por encima del de los países vecinos y eso desvió demanda hacia el otro lado de la frontera
En el otro extremo, Buenos Aires mostró una baja de 0,65% y Neuquén de 0,84%, impulsada esta última por la actividad asociada a Vaca Muerta
Al cruzar esos datos con la comparación mensual de 2026 contra 2025, el mapa cambia: allí aparecieron las mayores caídas en Tucumán, Jujuy y Salta, aunque el informe aclara que una de las empresas con fuerte presencia en el noroeste no informó sus cifras de julio, lo que podría alterar la magnitud de esos resultados
Más impuestos en el surtidor
Mientras el consumo cae, la carga tributaria sobre cada litro de nafta sigue en aumento. Según el mismo análisis, el peso del impuesto a los combustibles pasó de representar 8,9% del precio en noviembre de 2023 a 20,1% en agosto de 2026
En términos reales, el tributo se triplicó y subió 240% desde el cambio de gestión. Hoy, de los 2.045 pesos que cuesta un litro de nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires, 411 pesos corresponden a impuestos
En noviembre de 2023, a valores de hoy, ese mismo litro costaba 1.333 pesos y 120 pesos eran atribuibles al impuesto a los combustibles
La explicación de fondo es que se trata de un gravamen fijo por litro y no de un porcentaje sobre el precio final, lo que permitió actualizaciones por encima de la inflación para recomponer el atraso acumulado
El instituto también señaló que este tributo fue el que más creció en términos relativos desde el cambio de gestión: en 2025 recaudó 91% más que en 2023, medido en términos reales
Este 1° de septiembre debía entrar en vigencia una nueva actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono, que alcanzan a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. Sin embargo, un decreto oficial trasladó esa suba al 1° de octubre y lo hizo por completo, sin aplicación parcial
La medida acumula ajustes pendientes de 2024, 2025 y los dos primeros trimestres de 2026. Se trata de la decimotercera postergación de este tipo desde 2024