La licitación por $200.000 millones destinada a financiar créditos hipotecarios UVA quedó habilitada desde las 11.00 y abrió una nueva instancia para ampliar la oferta de préstamos orientados a la primera vivienda

Los bancos que resulten adjudicados tendrán 120 días para lanzar sus líneas. El esquema fija para el público una tasa máxima de 7,5% anual más actualización por inflación, con plazos de devolución de al menos 15 años

Un tope pensado para primera vivienda

El programa establece un monto máximo de 150.000 UVA, equivalente de manera aproximada a USD 200.000. La cobertura efectiva dependerá del valor de las propiedades en cada ciudad: en varias zonas del interior puede alcanzar unidades específicas, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el margen se vuelve más acotado por los precios más altos

Las condiciones de participación ya fueron comunicadas a las entidades financieras. Los bancos podrán presentar ofertas por tramos y deberán proponer una tasa de entre 2,5% y 4,5%, más UVA, para acceder a los fondos

Cómo se moverán los bancos

La licitación se apoya en depósitos a plazo fijo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. Con esos recursos, cada entidad definirá si crea una nueva línea hipotecaria o si amplía una ya vigente, además de cómo trasladará esos fondos a sus clientes

La referencia para el público quedó unificada en 7,5% anual más UVA. Aun así, la convocatoria no obliga a todos los bancos a ofrecer el mismo producto ni a mantener idénticas condiciones comerciales

Las tasas ya empezaron a moverse

Antes de la adjudicación, varias entidades habían ajustado sus tasas. Banco Nación aparece con 6,7% más UVA para primera vivienda, mientras que Banco Macro, Banco Credicoop, Banco Francés y Banco Ciudad quedaron cerca de 7,5% anual más UVA o por debajo, tras reducciones recientes o por mantener sus condiciones dentro de ese rango

La expectativa de mayor competencia empujó esos movimientos, ya que una tasa más alta puede recortar la cantidad de solicitantes interesados

Ingresos, laboral y capacidad de pago

El monto al que puede acceder cada persona no depende solo de la tasa. Los bancos evalúan el laboral y, en muchos casos, la cuota mensual no debe superar cerca del 25% de los ingresos que la entidad reconoce

Los asalariados suelen tener mejores condiciones porque sus ingresos se verifican con el recibo de sueldo. En cambio, monotributistas y responsables inscriptos enfrentan una evaluación más estricta: las entidades no siempre toman la facturación completa como ingreso disponible y aplican sus propias tablas para calcular la cuota posible

Un certificado de contador puede acompañar la presentación, pero no modifica por sí solo ese criterio. En general, los bancos públicos suelen contemplar mejor los ingresos de monotributistas, prestadores de servicios y responsables inscriptos

Los créditos UVA ajustan capital y cuotas por inflación y suman una tasa anual sobre esa actualización. Para las entidades, además, representan una relación de largo plazo con el cliente y la posibilidad de ofrecerle otros productos financieros