CÓRDOBA. Los trabajadores de la fábrica de tractores Pauny, ubicada en Las Varillas, resolvieron permanecer dentro de la planta y realizar una retención de tareas hasta obtener una respuesta de la empresa

La medida alcanza a 450 empleados, a quienes se les adeudan dos meses de salarios. Según los trabajadores, los problemas para cobrar se arrastran desde hace un año y medio. También denuncian retenciones de aportes que no habrían sido liquidados ante los organismos correspondientes

Dos audiencias sin un plan para afrontar las deudas

La decisión fue tomada después de dos reuniones sin resultados entre la compañía y los trabajadores, representados por la delegación San Francisco de la Unión Obrera Metalúrgica. En esos encuentros no hubo un compromiso concreto de la empresa

En una audiencia realizada ayer ante el área de Trabajo, la compañía debía presentar un plan para afrontar sus obligaciones, pero no lo hizo. La empresa también acumula alrededor de $1000 millones en cheques rechazados

Desde el gremio aclararon que no hablan de una toma de la fábrica, sino de una retención de tareas. Los empleados permanecen dentro del establecimiento mientras esperan una solución

Impacto sobre las familias y los proveedores

La demora en los pagos ya generó dificultades económicas entre los trabajadores. Algunos fueron desalojados de sus viviendas y enfrentan problemas familiares derivados de la incertidumbre

La situación también afecta a la red de proveedores metalúrgicos de la zona. Los trabajadores aseguran que la empresa menciona desde hace tiempo la llegada de un supuesto inversor, pero que hasta ahora no se concretó

El día anterior, los empleados se movilizaron hasta la delegación de Trabajo para reclamar una respuesta. Se retiraron sin certezas

Deudas bancarias y presión de las importaciones

Según la información de la Central de Deudores del Banco Central, Pauny mantiene compromisos con varias entidades financieras. El Banco Nación encabeza la lista de acreedores, seguido por el Banco de Córdoba, BBVA y el Banco Provincia

El gremio sostiene que las dificultades se profundizaron por el ingreso de maquinaria desde Asia, cuyos costos y nivel tecnológico dificultan la competencia de la empresa

Pauny nació en 2002, luego de la quiebra de Zanello. En sus comienzos alquiló la planta y la maquinaria, que compró en 2003. Tres años más tarde inauguró una nueva planta en Santiago del Estero