Las elecciones de medio término de Estados Unidos se realizarán el martes 3 de noviembre. En esos comicios se definirá la composición del Congreso y, aunque no se elegirá presidente, el resultado determinará cuánto margen tendrá Donald Trump para avanzar con su agenda durante los últimos dos años de su mandato

El Partido Republicano llega con el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Sin embargo, su mayoría es muy ajustada en la Cámara baja y más amplia en la Cámara alta

La aprobación de leyes requiere el acuerdo de ambas cámaras. Si los demócratas conquistan una de ellas, podrán bloquear parte de la agenda oficialista y forzar negociaciones. Si recuperan las dos, tendrán más capacidad para impulsar sus propias iniciativas, aunque el presidente conservará la facultad de veto

Un resultado demócrata ya está parcialmente descontado

El escenario que los inversores consideran más probable es una victoria demócrata en la Cámara de Representantes. Por eso, no se espera necesariamente una reacción brusca de las cotizaciones, ya que ese resultado estaría reflejado en los precios actuales

Un Congreso dividido suele ser bien recibido por Wall Street porque reduce la posibilidad de cambios legislativos importantes. En ese caso, los bonos argentinos podrían sufrir un impacto moderado y un eventual uso de un swap con Estados Unidos quedaría sometido a un mayor escrutinio

Un triunfo demócrata tampoco sería necesariamente negativo para los activos: al limitar cambios bruscos en las políticas de la administración, podría reducir la incertidumbre de los inversores

En cambio, una victoria republicana inesperada podría provocar movimientos significativos en las cotizaciones. De todos modos, el efecto sobre el mercado argentino no necesariamente alcanzaría la intensidad de una elección en Brasil, cuyo tipo de cambio tiene una incidencia directa por tratarse del principal socio comercial

El contexto internacional agrega presión. Estados Unidos enfrenta tasas de interés elevadas, un precio del petróleo superior a los US$100 por la continuidad del conflicto en Medio Oriente y volatilidad en las acciones tecnológicas debido a las dudas sobre el aumento sostenido de la inversión en infraestructura para inteligencia artificial

Los años de elecciones de medio término suelen mostrar mayor volatilidad antes de la votación y un desempeño más débil para la Bolsa. Después de los comicios, el mercado suele recuperarse

Los sectores que podrían favorecerse

Para quienes invierten desde la Argentina mediante Cedears, el sector salud aparece como una de las alternativas principales ante un Congreso con mayoría demócrata. Ese escenario podría impulsar un intento de revertir los recortes a Medicaid

Entre las opciones mencionadas figuran el ETF de Salud XLV y Eli Lilly, que informó sólidos resultados el jueves. También se señalaron UnitedHealth Group Incorporated (UNH), especializada en seguros de vida y servicios sanitarios, y Johnson & Johnson (JNJ), dedicada al desarrollo, la fabricación y la venta de productos de salud, incluidos medicamentos innovadores y tecnologías médicas

Otras alternativas son las empresas de consumo masivo Costco y Coca-Cola, consideradas menos sensibles a las tasas de interés, y Visa, como exposición al sector financiero

Para cubrir escenarios alternativos, también se plantearon Lockheed Martin (LMT), principal contratista de defensa de Estados Unidos, ante una eventual victoria republicana, y el ETF SPDR Gold Shares (GLD), respaldado en oro físico, como cobertura frente a un conteo lento o posibles tensiones institucionales