La campaña agrícola 2026/2027 presenta una posibilidad favorable en materia de rindes, impulsada por las condiciones climáticas asociadas a El Niño. Sin embargo, el resultado dependerá de decisiones parciales y sucesivas, ya que todavía persisten variables difíciles de anticipar
En la agricultura, los factores centrales son el precio, el rendimiento y los costos. La cotización de los granos muestra una marcada volatilidad: durante el ciclo de cultivo puede variar entre 10 y 20 dólares por tonelada en varias oportunidades. Por eso, la expectativa del negocio cambia según el momento en que se toma el precio o se define una cobertura
Ajustes técnicos según el ambiente
La posibilidad de obtener buenos rendimientos vinculada al clima debe ser gestionada con decisiones específicas. Entre los ajustes considerados aparecen adelantar la siembra de maíz, evitar suelos con riesgo de anegamiento para girasol o soja, moderar la fertilización en ambientes con mayor riesgo hídrico y reforzar el uso de tecnología en las lomas
Estos cambios no implican una transformación estructural del planteo productivo, sino adaptaciones al escenario previsto. El objetivo general es aplicar la tecnología necesaria para cada situación
Los costos que más pesan
Los costos directos de labores e insumos se mantienen en niveles habituales y no serían, por sí solos, el principal factor para definir el resultado. Los costos comerciales aparecen algo más elevados
El mayor impacto se concentra en los costos de estructura y los impuestos. Los arrendamientos también mantienen un peso importante y en pocos casos disminuyeron frente al año anterior
Crédito disponible, pero más caro
Las empresas agropecuarias necesitan financiamiento y continúan tomando crédito, aunque en algunos casos postergan compras, gastos o inversiones. La expectativa de acceder a tasas más bajas no se concretó de manera general, pero todavía existen alternativas
Entre ellas se encuentran los créditos en dólares a tasa cero para comprar insumos, las promociones de tarjetas agropecuarias, el descuento de cheques, el crédito comercial de las empresas proveedoras y algunos fondos destinados al capital de trabajo
Los bancos cuentan con pesos disponibles para los productores, aunque el costo del financiamiento puede frenar su utilización. La falta de capital no llevaría a la mayoría de los productores a abandonar la siembra, y la morosidad no aparece como una limitación general, salvo en casos puntuales
Decisiones de corto plazo y mirada de mediano plazo
Las elecciones de 2027 forman parte de las conversaciones vinculadas con inversiones y bienes de capital, pero no modificarían las decisiones inmediatas. Los productores observan variables macroeconómicas como la inflación, el dólar y los cambios fiscales, mientras gestionan las condiciones particulares de cada empresa
También analizan la plataforma privada Visec, relacionada con el cumplimiento de la normativa antideforestación de la Unión Europea desde enero próximo. Algunas empresas evalúan adoptarla por sus posibles beneficios y porque no tendría costo; otras cuestionan el esquema y consideran que el Estado debería ordenar el proceso
En este contexto, la expectativa de una buena campaña permanece abierta. El resultado dependerá de cómo cada empresa combine sus decisiones de producción, comercialización, costos y financiamiento, sin esperar que una variable externa resuelva por sí sola el escenario