“Cuidame a Instituto”, le pidió Juan Pedro “Toto” Cavagliatto a su nieto Juan Manuel poco antes de morir. La frase se convirtió en un legado familiar para un joven criado frente al estadio Monumental Juan Domingo Perón, en Alta Córdoba, y formado dentro de un club cuyos colores llevaba desde la infancia
Cavagliatto comenzó en el básquetbol, primero como jugador y luego como dirigente. Actuó como base y alero, pero dejó la cancha cuando entendió que no tenía nivel para llegar a la primera. Entonces se incorporó a la subcomisión del deporte junto con su padre, Mario
Del parquet a la conducción del club
Su etapa dirigencial coincidió con el ascenso de Instituto desde el Torneo Nacional de Ascenso a la Liga Nacional. En 2015, cuando tenía 28 años, ya participaba de ese proceso. Un año después llegó el pivote estadounidense Sam Clancy, que durante cuatro temporadas se transformó en uno de los grandes ídolos de la institución
El 3 de mayo de 2021, Cavagliatto asumió la presidencia de Instituto en reemplazo de Roberto Castoldi. Cinco años más tarde, el club lidera su zona en el Clausura y busca clasificarse por primera vez a la Copa Sudamericana, mientras mantiene el sueño de llegar a la Libertadores
El vínculo con Claudio Tapia
Su relación con Claudio “Chiqui” Tapia nació a través de Fabián Borro, dirigente vinculado con Obras Sanitarias, la Confederación Argentina de Básquetbol y FIBA Américas. El primer contacto público entre ambos ocurrió el 7 de mayo de 2021, apenas cuatro días después de la llegada de Cavagliatto a la presidencia de Instituto
Con el tiempo, el vínculo se consolidó. Cavagliatto suele recibir a Tapia en Córdoba, acompañarlo al estadio Mario Alberto Kempes cuando juega la selección argentina y actuar como un enlace con clubes y dirigentes de la provincia
Ambos comparten una visión sobre el modelo de los clubes argentinos. Cavagliatto respalda el torneo de 30 equipos y se opone a las Sociedades Anónimas Deportivas. También exhibe como uno de los logros de su gestión el pago del 98% de la convocatoria de acreedores, tres años antes de su finalización
Un viaje al centro del fútbol mundial
La cercanía con Tapia le permitió integrar una delegación que recorrió Buenos Aires, Asunción, Zúrich, Isla de Sal y nuevamente Buenos Aires en apenas cinco días. Durante el viaje visitó las sedes de la Conmebol y la FIFA, donde se fotografió con Alejandro Domínguez y Gianni Infantino
El recorrido no lo alejó de Instituto. Tras la gira, asistió en Florencio Varela al triunfo por 1-0 ante Defensa y Justicia y luego regresó a Córdoba para presidir la asamblea anual ordinaria en el estadio Ángel Sandrín
Gestión, obras y disputa política
Cavagliatto atribuye el crecimiento del club al trabajo cotidiano, la planificación, el orden económico y la infraestructura. Bajo su conducción, Instituto también fortaleció su departamento de fútbol. El equipo dirigido por Diego Flores se convirtió en una de las revelaciones del Clausura
Su ascenso generó apoyos y resistencias. Algunos dirigentes lo consideran el “canciller” de Tapia y un posible contrapeso de Andrés Fassi, presidente de Talleres. En 2025, Cavagliatto intervino para favorecer el encuentro entre Fassi y Tapia durante la inauguración del predio de La Agustina, donde funciona la Ciudad Deportiva IACC
En Córdoba también circulan críticas por supuestos beneficios arbitrales para Instituto. Entre los episodios mencionados aparecen una jugada del clásico ante Talleres y los empujones previos a dos goles del empate 2-2 frente a Boca. Cavagliatto rechaza esas acusaciones y afirma que prefiere concentrarse en el trabajo del club
La incógnita sobre su futuro
Más de 600 socios participaron de la última asamblea en el Sandrín. Allí, Cavagliatto aseguró que tiene un presidente que sólo piensa en Instituto. Sin embargo, algunos dirigentes creen que las obras y los resultados deportivos podrían darle una plataforma política
Su cercanía con el gobernador Martín Llaryora, los contactos con distintos sectores y la relación institucional con Banco Macro alimentaron las especulaciones. También apareció en redes sociales como eventual sucesor de Tapia al frente de la AFA
Cavagliatto negó esa posibilidad. “No hay sucesores, hay trabajo en conjunto por el fútbol argentino”, escribió. Por ahora, su recorrido sigue ligado al club que heredó de su abuelo y a una red de vínculos que lo llevó desde el básquet de Alta Córdoba hasta las principales instituciones del fútbol internacional