La historia de Estudiantes en la Copa Libertadores está estrechamente ligada al apellido Verón. Juan Ramón fue protagonista de los títulos de 1968, 1969 y 1970. Sebastián levantó la cuarta Copa del club en 2009, como capitán
Ahora, 17 años después, Estudiantes volvió a una final tras eliminar a Flamengo en el Maracaná. Si conquista el torneo como presidente, Sebastián Verón podría convertirse en el primer futbolista en lograrlo primero como jugador y luego desde la conducción institucional
Un escenario unido al origen de la historia
El rival será Palmeiras y el partido se jugará en el Centenario. Se trata del mismo equipo y del mismo estadio en los que Estudiantes disputó la primera final de su historia, en 1968
En aquella serie, Juan Ramón marcó en el triunfo 2-1 en La Plata, volvió a convertir en la derrota 3-1 en Brasil y también anotó en el desempate de Montevideo, ganado por Estudiantes 2-0. Ese año, el club también conquistó la Copa Intercontinental ante Manchester United en Old Trafford
Cuando Sebastián nació, en 1975, las tres Libertadores ya formaban parte de la historia de su familia. En 2006 regresó al club después de una extensa carrera en Europa y puso la Copa entre sus principales objetivos
Tres años después fue capitán del equipo dirigido por Alejandro Sabella que venció a Cruzeiro en Belo Horizonte y devolvió a Estudiantes a la cima de América, 39 años después
La memoria de Juan Ramón
“Mi viejo me superó, hizo goles importantes y abrió el camino para todo lo que vino después”, dijo Sebastián en 2017. También recordó que aquella Libertadores fue el día más feliz de su carrera, por su significado deportivo y familiar
Después del triunfo ante Flamengo, publicó una imagen de su infancia junto a Juan Ramón, fallecido en 2025. En la celebración escribió: “Gracias, viejo”
Verón viajó a Río de Janeiro al frente de la delegación, acompañado por su esposa, Valentina, y su hija, Mila. Antes del partido recibió una ovación de los hinchas y, tras la clasificación, compartió los festejos en el vestuario
Críticas a la organización del fútbol argentino
Antes de regresar a la Argentina, Verón volvió a cuestionar a la AFA. Planteó la necesidad de mejorar la planificación, la disponibilidad de recursos y la organización de los campeonatos para que el fútbol argentino pueda competir mejor
Sobre la campaña de Estudiantes, destacó el peso de la historia, el nivel del plantel y el trabajo del cuerpo técnico. El equipo perdió un solo partido en la fase de grupos, eliminó a Universidad Católica y Corinthians, y dejó afuera a Flamengo por penales tras jugar buena parte del segundo tiempo con un futbolista menos
El presidente y la construcción de un nuevo ciclo
Tras la salida de Eduardo Domínguez, Verón respaldó la llegada de Alexander Medina, una alternativa que la secretaría técnica, con Marcos Angeleri, ya venía evaluando. La decisión se tomó mientras el dirigente mantenía su disputa con la conducción de la AFA y cumplía una suspensión de tres meses
Verón también intervino en la formación del plantel. Fue determinante para la llegada de Joaquín Correa y gestionó la presencia de Marcos Rojo en la revancha contra Flamengo, luego de que la Conmebol no autorizara su participación en el primer partido
Su gestión comenzó con el orden económico, la mejora de la infraestructura y la finalización del estadio UNO. Luego concentró sus esfuerzos en el fútbol profesional y en la pelea por nuevos títulos
En 2023, todavía como vicepresidente, ganó la Copa Argentina. Ya como presidente, Estudiantes conquistó la Copa de la Liga y el Trofeo de Campeones en 2024, además del Clausura y otro Trofeo de Campeones en 2025
La Libertadores, sin embargo, conserva un lugar distinto en Estudiantes y en la familia Verón. Aún queda un partido, pero la final ante Palmeiras vuelve a conectar el presente institucional del club con el legado iniciado por Juan Ramón