El Gobierno de Javier Milei reconoció que la derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos fue más amplia de lo que esperaba. Los candidatos demócratas obtuvieron un triunfo claro, incluso en distritos tradicionalmente republicanos como Texas
Pese al resultado, la administración argentina confía en que el vínculo bilateral continuará sin cambios sustanciales. También mantiene la expectativa de que Washington pueda brindar asistencia financiera si fuera necesario, especialmente durante el próximo año electoral argentino
Una derrota que obliga a negociar
En la Casa Rosada admiten que Trump deberá negociar con un Congreso con mayor presencia demócrata. Sin embargo, consideran que la oposición no alcanzará los dos tercios necesarios para promover un juicio político
Algunos funcionarios también prevén que el presidente estadounidense profundizará sus posiciones internacionales respecto de Cuba, Irán y Venezuela
Juan Pablo Carreira, director de Comunicación Digital, pidió al Partido Republicano que no modere su orientación política. Según evaluó, la nueva composición del Senado no modificaría de manera decisiva el escenario, aunque la bancada demócrata pasaría a contar con 54 senadores
La expectativa por una eventual ayuda financiera
En el entorno presidencial sostienen que Trump podría asistir a la Argentina sin necesariamente recurrir al Congreso, aunque reconocen que existiría un límite en los fondos disponibles. Para respaldar esa posibilidad, mencionan la ayuda que Bill Clinton otorgó a México en 1994
Funcionarios cercanos a Milei creen que Trump seguirá respaldándolo porque lo considera necesario, especialmente después de la derrota del candidato derechista Flávio Bolsonaro en Brasil
El costo de apostar por un solo aliado
El resultado estadounidense también reavivó las críticas sobre la estrategia internacional de Milei. El Presidente construyó una relación privilegiada con Trump, pero no desarrolló vínculos equivalentes con dirigentes demócratas de peso
Una lógica similar se observa en Brasil, donde mantiene diferencias con Luiz Inácio Lula da Silva; en Israel, donde respaldó a Benjamín Netanyahu sin acercarse a la oposición; y en España, donde expresó su apoyo a Vox y al Partido Popular antes de las elecciones del 29 de este mes
Mientras Milei no mantiene contacto con el gobierno de Pedro Sánchez, sus funcionarios estiman que el impacto político de la elección estadounidense podría atenuarse en las próximas semanas