Un nuevo integrante del ecosistema cretácico
Un equipo de 18 paleontólogos presentó formalmente a Rinconraptor pipoae, una especie de dinosaurio carnívoro descubierta cerca de Rincón de los Sauces, en Neuquén
El animal vivió hace aproximadamente 86 millones de años, durante el Cretácico Superior, en el período Santoniano. Sus restos proceden de la Formación Bajo de la Carpa, en el área de Cerro Overo–La Invernada
Los primeros fósiles fueron encontrados en 2016 por personal del Museo Municipal Argentino Urquiza. El rescate se completó durante una campaña realizada a fines de 2019, aunque la preparación del material se demoró durante la pandemia de Covid-19
Un depredador de siete metros
Rinconraptor pipoae pertenecía a los megaraptóridos, un grupo de terópodos depredadores de tamaño mediano y grande. El análisis de sus vértebras y huesos de las patas indica que alcanzaba unos siete metros de longitud
El animal tenía grandes garras curvadas en las extremidades anteriores y un esqueleto liviano. Sus huesos presentaban cavidades neumáticas y tejido interno camelado, tanto en la columna vertebral como en las extremidades
Algunos restos atribuidos a megaraptóridos podrían haber correspondido a individuos de más de ocho metros, aunque esa asignación no está vinculada exclusivamente a la nueva especie
Dos familias de superdepredadores en el mismo ambiente
El hallazgo indica que los megaraptóridos compartieron la región con abelisáuridos. Entre estos últimos se encontraban Viavenator exxoni, hallado en La Invernada, y Llukalkan aliocranianus, un carnívoro de unos cinco metros
Llukalkan poseía un cráneo rugoso, con protuberancias, y un seno auditivo en el oído medio que podía otorgarle una capacidad de audición más fina, comparable con la de los cocodrilos actuales
La presencia simultánea de ambos linajes sugiere que pudieron reducir la competencia directa mediante diferencias en las presas elegidas o en las técnicas de caza. Esa partición del nicho ecológico todavía representa una hipótesis sobre la dinámica del ecosistema
Qué aporta el fósil a la historia evolutiva
Las vértebras caudales de Rinconraptor aportan nueva evidencia sobre el vínculo evolutivo entre los megaraptóridos y los tiranosauroideos
El descubrimiento también permite reconstruir con mayor precisión la diversidad animal de aquel antiguo valle neuquino, donde estos depredadores convivían con saurópodos titanosaurios gigantes y ornitópodos de tamaño mediano
El nombre del género homenajea a Rincón de los Sauces. El nombre específico, pipoae, recuerda a Laura Pipo, becaria doctoral que participó en la campaña de rescate y falleció en 2020