El cerebro no suele controlar ni recibir información del mismo lado del cuerpo. La mayoría de las señales visuales, sensoriales y motoras atraviesan la línea media del sistema nervioso antes de llegar a su destino
El recorrido comienza en los ojos
El cristalino invierte la imagen que se forma en la retina. Por eso, lo que aparece a la derecha del campo visual termina representado en el lado izquierdo, y ocurre lo contrario con la información del lado izquierdo
El nervio óptico lleva esas señales hasta el quiasma óptico. Allí, las fibras correspondientes a cada campo visual se dirigen hacia el hemisferio cerebral opuesto. Después, la información llega al tectum óptico, una estructura del mesencéfalo que participa en las respuestas rápidas ante lo que vemos
El tectum óptico, llamado colículo superior en los mamíferos, está presente en todas las especies de vertebrados. Su organización contralateral podría ser una de las características más antiguas de este grupo
Dos rutas para las sensaciones corporales
El patrón también aparece en las señales que llegan desde el cuerpo. La vía de la columna dorsal transmite el tacto ligero, la vibración y la posición de las extremidades. Sus fibras recorren la médula espinal y cruzan la línea media en el tronco encefálico
Esta vía no está presente en los peces, pero sí se observa en anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Su conservación en distintos tetrápodos indica que se trata de una organización ampliamente extendida
El tracto espinotalámico transporta información relacionada con el dolor, el picor y algunas formas de tacto. A diferencia de la vía de la columna dorsal, cruza la línea media dentro de la propia médula espinal y luego asciende hasta el tálamo
Se ha identificado una organización contralateral de este tracto en aves, mamíferos, reptiles y algunos peces cartilaginosos, entre ellos tiburones y rayas
Las órdenes motoras también cruzan
El análisis describe además tres vías contralaterales relacionadas con el control de los músculos esqueléticos
La vía tectoespinal combina información visual, auditiva y somatosensorial para producir respuestas rápidas. Puede intervenir cuando una persona gira la cabeza al detectar de forma repentina un vehículo cercano
La vía rubroespinal nace en el núcleo rojo del mesencéfalo y se proyecta hacia la médula espinal del lado contrario. Está relacionada con el control de las extremidades y aparece en tetrápodos y algunos peces cartilaginosos
La vía corticoespinal permite en los seres humanos un control motor más preciso. En los primates, algunas de sus fibras alcanzan la zona de la médula que controla los músculos, lo que hace posible mover con mayor precisión los dedos de manos y pies
Una hipótesis sobre los primeros vertebrados
La propuesta es que las antiguas vías visuales pudieron orientar al sistema nervioso de los tetrápodos hacia una organización cruzada. Como todos los vertebrados actuales tienen un quiasma óptico y un tectum óptico contralateral, los investigadores consideran posible que esa disposición ya existiera en peces sin mandíbulas del período Cámbrico, hace aproximadamente entre 538 y 486 millones de años
Sin embargo, esa posibilidad no puede confirmarse por ahora. Un cráneo de aquellos animales podría conservar indicios de las estructuras, pero encontrar restos suficientemente claros sería fortuito