Zohran Kwame Mamdani homenajeó a la comunidad italiana de Nueva York durante una recepción celebrada el 28 de octubre en Gracie Mansion. En su discurso, repasó la llegada de miles de familias desde Italia y su contribución al desarrollo de la ciudad

El alcalde señaló que esas migraciones comenzaron hace más de un siglo, en un contexto de conflictos políticos y dificultades económicas. Según explicó, muchas familias llegaron en busca de oportunidades y mejores condiciones de vida

Barrios, trabajo y discriminación

Mamdani mencionó la presencia de distintos grupos italianos en Manhattan: sicilianos en Elizabeth Street, napolitanos en Mulberry, calabreses en East 109th Street y vecinos de Bari en la 112th

También recordó los obstáculos que enfrentaron en el acceso a viviendas, restaurantes, universidades y empleos. Afirmó que, frente a esas barreras, la comunidad respondió con perseverancia, creatividad y capacidad de organización

El alcalde destacó especialmente el trabajo realizado en la excavación de túneles del metro y en la construcción de puentes. Además, señaló que muchas familias crearon sus propios templos y celebraciones religiosas después de haber sido relegadas a sótanos de iglesias. Entre esas tradiciones mencionó el Festival de San Gennaro

Una huella visible en la ciudad

El discurso incluyó referencias al patrimonio urbano. Mamdani mencionó los leones Paciencia y Fortaleza, tallados por los hermanos Piccirilli y ubicados en las escalinatas de la Biblioteca Pública de Nueva York

También destacó las esculturas del Arco de Washington Square, los trabajos de mampostería y ladrillo presentes en viviendas y edificios, y distintos rasgos de la vida cotidiana de la ciudad

En su recorrido por ese legado incluyó la pizza, la masa de Spumoni Gardens, el risotto y la lasaña de Arthur Avenue. También nombró las luces de Mulberry Street, los comercios de Sheepshead Bay y la vida comunitaria de Great Kills y Tottenville, en Staten Island

Durante la recepción fueron reconocidos Gabriella D’Addario y Carlo Scissura. También participaron Joe Calvello, Ovie Lattimore, Frank Morano, Sal Albanese, Lillian Bonsignore, Renee Campion, Tascha Van Auken, Giorgio Marrapodi y Giuseppe Pastorelli

El desafío de permanecer en Nueva York

En el tramo final, Mamdani sostuvo que para los neoyorquinos italianos se volvió más difícil permanecer en los barrios que sus familias ayudaron a construir

El alcalde afirmó que su administración busca que puedan criar a sus hijos en esos mismos vecindarios. Para ello, vinculó la permanencia con la posibilidad de pagar el alquiler, comprar alimentos, acceder al cuidado infantil y sostener pequeños comercios y restaurantes

Su mensaje concluyó con un llamado a recuperar las oportunidades y la expectativa de una vida mejor que impulsaron aquellas migraciones