Una ley de Idaho que buscaba endurecer las penas contra quienes distribuyen fentanilo también está alcanzando a personas para las que no se ha presentado evidencia de venta
La norma entró en vigor el 1 de julio de 2024 y no distingue entre consumo y comercialización cuando la posesión supera ciertos límites. Los fiscales pueden presentar cargos por tráfico si encuentran al menos 4 gramos o 100 pastillas con fentanilo
En los 90 expedientes que incluían informes de arresto, aproximadamente un tercio no registraba elementos como balanzas, libretas de cuentas o bolsas pequeñas, objetos que suelen asociarse con la venta de drogas. Aun así, esas personas enfrentaron cargos de tráfico y penas mínimas obligatorias basadas en la cantidad incautada
Un umbral que reemplaza la prueba de venta
En un caso del condado de Nez Perce, un agente detuvo a un hombre después de que dejara caer una bolsa con pastillas azules en un casino. Tras contar 111 comprimidos, cambió el cargo de posesión por tráfico
En el condado de Latah, Isaac Berger fue denunciado a la policía por una enfermera que lo atendía por una sobredosis. El detective que investigó el caso no encontró indicios de que Berger planeara vender o distribuir la droga. Murió por intoxicación con fentanilo menos de tres meses después, mientras su situación judicial seguía abierta
Los defensores de la ley sostienen que el límite permite frenar el ingreso de fentanilo y responsabilizar a quienes lo distribuyen. Sus críticos afirman que una persona con una adicción severa, una tolerancia elevada o que realiza una compra grande puede alcanzar los 4 gramos sin intención de vender
De las personas acusadas, 15 fueron señaladas por la policía por vender a un informante o admitir ventas. Siete fueron condenadas y cumplen penas de prisión. En cambio, 13 acusados recibieron tratamiento por consumo de sustancias en lugar de ir a prisión, aunque todos aceptaron acuerdos por cargos diferentes
Más poder para fiscales y penas mínimas
La Cámara de Representantes de Idaho incorporó el nuevo delito mediante el proyecto de ley 406. La posesión y la intención de distribuir ya eran delitos graves, pero normalmente los jueces decidían la pena. La reforma estableció condenas mínimas obligatorias de tres, cinco o diez años, según la cantidad
La medida fue impulsada para combatir a los carteles y responder al aumento de las muertes por sobredosis. En Idaho, las muertes relacionadas con el fentanilo alcanzaron 197 en 2023, su nivel más alto. Para 2024 ya habían comenzado a bajar, y el año siguiente registró la misma cantidad de fallecimientos que 2024
En los dos primeros años de vigencia, los fiscales presentaron 134 cargos por tráfico de fentanilo en el estado. Treinta y un casos seguían pendientes. Entre los casos terminados, el 30% fue desestimado y casi la mitad derivó en acuerdos por otros delitos, como posesión o posesión con intención de distribuir. Veintidós personas fueron condenadas por tráfico y permanecían en prisión
La norma limita la capacidad de los jueces para elegir una sanción. Sus detractores sostienen que desplaza esa decisión hacia legisladores y fiscales, y que castigar con prisión a personas que necesitan atención médica puede dificultar su recuperación, además de complicar el acceso posterior a vivienda, empleo y servicios
Los cargos se concentran en algunos condados
Los fiscales presentaron cargos en 18 de los 44 condados de Idaho. Seis concentran más del 75% de los casos
Bonneville, en el este del estado, acumuló 28 cargos, la cifra más alta. Allí, una persona fue condenada y otras 16 aceptaron acuerdos por delitos diferentes. El fiscal atribuye parte de la concentración a la carretera interestatal 15, una ruta que conecta Montana con el sur de California, y a una fuerza especial integrada por autoridades del condado y la policía de Idaho Falls
En Ada y Canyon, los condados más poblados, la mayor cantidad de delitos registrados se tradujo en más acusaciones. Ada, donde se encuentra Boise, acumuló más condenas por tráfico que cualquier otro condado
En Boise, la policía encontró casi 400 pastillas con fentanilo en una vivienda donde ya se habían reportado varias sobredosis. Andrea Forbini y dos compañeros de vivienda fueron arrestados, pero solo Forbini fue acusada de tráfico. Tras salir de la cárcel sin recibir tratamiento para su adicción, murió por intoxicación con fentanilo una semana después de recaer, según relató su hija
El debate enfrenta dos respuestas distintas: aplicar penas obligatorias para castigar la distribución o derivar a tratamiento a quienes poseen la droga para consumo personal. La ley de Idaho establece el cargo a partir de la cantidad, incluso cuando no aparece una prueba directa de intención de vender