Los israelíes votan este martes en una elección decisiva, marcada por las guerras aún abiertas, las consecuencias del ataque de Hamás de 2023 y una profunda disputa sobre el futuro del país
El primer ministro Benjamin Netanyahu compite contra una coalición de partidos que busca apartarlo del poder. Las encuestas anticipan una contienda ajustada con su principal rival, el exjefe militar Gadi Eisenkot
El sistema parlamentario israelí dificulta que un solo partido obtenga la mayoría absoluta. Por eso, los dirigentes deben formar alianzas para gobernar
Si ninguno de los bloques logra el respaldo suficiente, podrían comenzar semanas de negociaciones antes de designar a un líder. Los partidos árabes podrían convertirse en actores decisivos si acuerdan apoyar a uno de los candidatos
La tensión con Irán también pesa sobre la votación. Netanyahu elevó sus advertencias contra Teherán y apareció junto a una batería de defensa antimisiles, desde donde afirmó que Israel respondería con un golpe devastador ante un eventual ataque
Esta es la primera elección nacional desde el ataque del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza y otros conflictos regionales. El resultado definirá tanto el futuro político de Netanyahu como la orientación del Estado: una mayor influencia religiosa y nacionalista o una defensa más firme de valores liberales y seculares
El país llega a las urnas con un creciente aislamiento internacional por su actuación en Gaza y Cisjordania, donde se ha intensificado la violencia de colonos judíos. El apoyo público entre los estadounidenses ha caído y varios aliados europeos y de otras regiones impusieron sanciones en los últimos meses
Los partidarios de Netanyahu lo consideran un dirigente experimentado, capaz de conducir al país durante varias guerras, proteger su identidad judía y contener lo que describen como una justicia intervencionista
Sus detractores lo acusan de ser un líder polarizador que, mientras enfrenta un juicio por corrupción, prolongó la guerra en Gaza y la crisis de los rehenes por motivos políticos. También sostienen que debilitó la independencia judicial y los fundamentos democráticos del país, y que favoreció un sistema que permite a judíos ultraortodoxos evitar el servicio militar obligatorio
Los seguidores de Eisenkot destacan su experiencia en seguridad y esperan que, junto con sus posibles aliados de gobierno, frene el avance de políticas antiliberales. El conflicto lo afectó personalmente: su hijo y dos sobrinos murieron en Gaza
Los partidos que probablemente respaldarían a Eisenkot prometen mejorar la posición internacional de Israel, promover el reclutamiento de hombres ultraortodoxos y reforzar la independencia del poder judicial