El regalo de flores amarillas se volvió una de las costumbres más visibles de septiembre en la Argentina. El gesto suele aparecer ligado a la llegada de la primavera y a una idea de cariño que ganó fuerza en redes sociales
La referencia cultural detrás de esta moda está en Floricienta, la ficción juvenil creada por Cris Morena. En la historia, las flores amarillas ocupan un lugar especial y se vinculan con el deseo de la protagonista de recibir ese obsequio
El origen de la tradición
No existe un registro preciso sobre cómo nació esta efeméride, pero su expansión se dio principalmente en plataformas digitales. Con el tiempo, el color amarillo quedó asociado a valores como la paz, la armonía y la prosperidad, aunque en este caso el peso simbólico proviene sobre todo de la serie
Dentro de la trama, Florencia Santillán, interpretada por Florencia Bertotti, es una joven alegre que termina trabajando como niñera de los hermanos Fritzenwalden. Allí se desarrolla una historia marcada por los vínculos afectivos, los conflictos familiares y los gestos románticos
La escena que lo cambió todo
Las flores tuvieron un papel central en la ficción desde el comienzo. En una de las escenas más recordadas, Flor recibe cientos de flores amarillas, un momento que quedó asociado a la idea de amor y conquista
Más adelante, la canción Flores amarillas reforzó esa imagen. El tema, con una puesta inspirada en la década de 1950, mostró a la protagonista esperando ese regalo como una señal de afecto
Con el impulso de redes sociales como TikTok, la escena volvió a circular y se convirtió en tendencia. Desde entonces, cada septiembre, muchas personas replican el gesto como una forma de celebrar la primavera y compartir un símbolo romántico y nostálgico