WASHINGTON.- Antes de la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, el precio promedio de la nafta regular en Estados Unidos era de 2,98 dólares por galón, equivalente a 3,78 litros. La inflación interanual se ubicaba entonces en el 2,4%, en línea con el registro de enero
Ocho meses después, con los efectos globales de la guerra en Medio Oriente todavía presentes, la nafta llegó a 4,17 dólares por galón y alcanzó un máximo de 4,79 dólares en mayo. En septiembre, la inflación interanual volvió a acelerarse hasta el 3,7%
La evolución de ambos indicadores se convirtió en uno de los principales ejes de la campaña para las elecciones de mitad de mandato del próximo martes. El encarecimiento de la vida cotidiana y el deterioro de la aprobación presidencial complican los esfuerzos republicanos por conservar el control de las dos cámaras del Congreso
Durante la campaña presidencial de 2024, Donald Trump había prometido que reduciría los precios de inmediato. Sin embargo, en los últimos meses la energía se encareció por el impacto de la guerra contra Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. La situación instaló en el debate público la llamada crisis de asequibilidad
El malestar también aparece en los sondeos. El 78% de los estadounidenses considera que las políticas de Trump hicieron que los precios aumentaran más rápido que los salarios, mientras que la aprobación del presidente cayó al 32%. Además, cerca de ocho de cada diez desaprueban su desempeño frente a la inflación
Ese escenario fortaleció a los candidatos demócratas en los estados decisivos. Las proyecciones indican que la oposición podría recuperar la Cámara de Representantes, que renueva sus 435 bancas, y aspira también a conquistar el Senado, donde están en juego 35 de los 100 escaños
El vínculo entre los precios de los combustibles y la popularidad presidencial se volvió un argumento central del análisis electoral. La aprobación de Trump habría descendido desde su regreso al poder, en enero de 2025, en paralelo con el aumento del precio de la nafta y de la preocupación económica
Los demócratas aprovecharon esa relación para cuestionar la promesa oficial de controlar la inflación y la política de aranceles globales, que encareció productos extranjeros para los consumidores estadounidenses. El partido convirtió el concepto de asequibilidad en una de sus principales banderas de campaña
También pesan los antecedentes electorales. En promedio, el partido gobernante pierde unos 25 escaños en la Cámara de Representantes durante las elecciones de mitad de mandato. La aprobación presidencial y la percepción sobre la economía suelen explicar una parte importante de ese resultado
En septiembre, la Reserva Federal elevó las tasas de interés por primera vez desde julio de 2023 para contener una inflación que consideró demasiado alta. La decisión se tomó pese a las presiones de Trump para que los tipos bajaran y ante la falta de señales claras de una moderación de los precios
El oficialismo recibió como alivio el crecimiento de la economía, cuya tasa anualizada aumentó al 3,4% durante el tercer trimestre, impulsada por el consumo y las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial. Los especialistas, sin embargo, creen que ese dato tendrá un efecto limitado en las urnas porque los votantes están más preocupados por el costo de los bienes y servicios
Los demócratas prometen una agenda para reducir el costo de vida. Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, probablemente asumiría la presidencia en enero si su partido logra la mayoría
Trump, en cambio, sostiene que la asequibilidad es una narrativa falsa impulsada por sus adversarios y afirma que los precios bajarán cuando termine la guerra en Medio Oriente. Por ahora, esa promesa enfrenta el impacto combinado de la energía cara, la inflación persistente y el malestar de los votantes