Emma Heming contó que Bruce Willis se mudó de la residencia familiar de Los Ángeles a otra propiedad adaptada a sus necesidades de salud. El actor recibe allí atención durante las 24 horas debido a su diagnóstico de demencia frontotemporal

La vivienda familiar había sido comprada por la pareja en 2019 por US$9,8 millones. Heming explicó que la decisión buscó proteger el bienestar de Willis y, al mismo tiempo, ofrecerles a sus hijas un entorno más adecuado

Una casa adaptada para la atención permanente

Willis, de 71 años, vive ahora en una propiedad de una sola planta, donde un equipo de cuidadores lo acompaña de manera continua. Heming, de 48 años, y sus hijas Mabel, de 14, y Evelyn, de 12, ya no viven allí, pero la visitan con frecuencia y conservan pertenencias personales en la casa

La residencia también recibe a personas cercanas al actor, entre ellas Demi Moore y las tres hijas que tuvo durante su matrimonio: Rumer, Scout y Tallulah. Heming describió el lugar como un espacio familiar, cálido y lleno de compañía

Los riesgos que preocupaban a la familia

Antes del traslado, Heming tuvo que reorganizar la vida cotidiana y prestar especial atención a la seguridad de la vivienda. Entre los puntos que requerían vigilancia mencionó la cocina, el congelador, el refrigerador y las puertas

La modelo señaló que la mudanza fue una de las decisiones más difíciles que tomó. También explicó que consideró lo que Willis habría querido para sus hijas: que ellas vivieran en una casa adaptada a sus necesidades, sin tener que ajustarse a las dificultades de su enfermedad

El avance de la enfermedad y la comunicación

Según relató Heming, Willis conserva la movilidad y un buen estado físico general, pero enfrenta dificultades crecientes para comunicarse. Sus familiares modificaron la manera de relacionarse con él a medida que disminuyó su capacidad de lenguaje

La familia anunció en marzo de 2022 que el actor padecía afasia y, posteriormente, informó que tenía demencia frontotemporal. Willis se retiró de la actuación; su última película, Assassin, se estrenó en 2023

Heming recordó que los primeros cambios fueron una menor participación en las conversaciones y una actitud más distante. Aun así, afirmó que todavía aparecen breves momentos en los que reconoce gestos familiares, como su risa, la expresión de sus ojos o ciertos movimientos del rostro