Camila Orsi nació y creció en Pinamar, entre la costa, los médanos y una infancia marcada por la libertad. A los 17 años se mudó a Buenos Aires para estudiar actuación, pero el camino la llevó también hacia el modelaje

Después de atravesar las exigencias de una industria que al principio percibía como rígida, decidió trabajar bajo sus propios términos. Con el tiempo se convirtió en una de las modelos argentinas más reconocidas y fue la primera embajadora argentina de Calvin Klein. Uno de los momentos más significativos de esa etapa llegó cuando su imagen apareció en una enorme pantalla de Times Square

Actualmente, representada por Lo Management, trabaja con firmas como Dior Beauty, Yves Saint Laurent y Guerlain, y participa en semanas de la moda de Nueva York y Europa. También desarrolla proyectos vinculados con la ficción y es embajadora del Teatro Colón

La escritura como refugio

En paralelo con su carrera frente a las cámaras y en las pasarelas, Orsi encontró en la escritura una forma de recuperar su intimidad. La necesidad apareció durante una etapa de desarraigo, desilusiones y adaptación al ritmo de Buenos Aires

La relación con las letras también tiene un origen familiar. Su padre dibujaba y escribía, mientras que su abuela producía textos que nunca se animó a mostrar. Esa historia, explicó, la impulsó a publicar sus propios poemas

Su primer poemario, Donde no hago pie, fue lanzado durante la pandemia y se agotó en dos semanas. Más tarde publicó Lo único que se ve desde la orilla, una obra con la que busca expresar emociones, vínculos y experiencias personales

Una identidad más allá de la imagen

Orsi sostiene que todavía existen prejuicios hacia las modelos que intentan desarrollar otras facetas artísticas. Según contó, cuando comenzó a leer y escribir poesía sintió que debía demostrar que podía ser sensible, reflexiva y muchas cosas a la vez

También reconoció que le costó exponerse emocionalmente. El principal obstáculo, dijo, fue el síndrome del impostor y la duda sobre si tendría suficiente credibilidad para publicar un libro de poemas

Su recorrido profesional estuvo acompañado por una decisión central: no modificar su identidad para ajustarse a las expectativas del ambiente. Con el tiempo, afirma, logró que la moda se adaptara a ella en lugar de intentar convertirse en alguien diferente

El presente y lo que viene

Orsi vive en Buenos Aires junto con Ruggero Pasquarelli, cantante y actor italiano. Ambos comparten una vida vinculada con distintas disciplinas artísticas y, según describe, respetan los momentos de silencio y concentración que requiere el trabajo creativo

Al pensar en el futuro, imagina una etapa en la que el esfuerzo acumulado comienza a dar resultados, aunque todavía no sabe si ese momento representa un cierre o el inicio de algo nuevo. No reniega de los capítulos difíciles: considera que incluso las experiencias dolorosas forman parte de su historia