Blue Origin destinará US$554 millones a la construcción de un centro de fabricación y operaciones en Hutto, dentro del área metropolitana de Austin, Texas
El complejo, llamado Constellation Park, ocupará aproximadamente 1,3 millones de pies cuadrados, equivalentes a 120.774 metros cuadrados, en el parque industrial Hutto Crossing
Una planta para la infraestructura espacial
La instalación producirá equipos para TeraWave, una red de comunicaciones satelitales orientada a empresas, centros de datos y organismos gubernamentales. La capacidad proyectada de la red llega hasta seis terabits por segundo
El campus también fabricará componentes para Quartz, una red terrestre vinculada con las operaciones satelitales. El plan contempla el ensamblaje de antenas y la producción de equipos de aviónica, paneles solares y dispositivos de telecomunicaciones
Blue Origin busca concentrar en un mismo complejo distintas etapas de fabricación y operación. La nueva planta complementará las actividades de la compañía en el oeste de Texas, donde funciona Launch Site One, su centro de pruebas y lanzamientos del cohete New Shepard
Empleo, capacitación e incentivos
La empresa proyecta crear más de 2000 puestos de trabajo a tiempo completo durante los próximos diez años, con una remuneración anual promedio estimada en US$88.000
El proyecto incluye acuerdos de formación técnica y pasantías remuneradas para estudiantes de la zona. Blue Origin también trabajará con el Distrito Escolar Independiente de Hutto en programas vinculados con la manufactura avanzada y las operaciones tecnológicas
Texas otorgará una subvención de US$18.171 millones a través del Texas Enterprise Fund. Además, se prevén bonificaciones de US$10.000 por cada empleo ocupado por un veterano de las Fuerzas Armadas
En el condado de Williamson, el acuerdo contempla una exención del 100% de los impuestos sobre bienes inmuebles durante diez años y una reducción del 50% sobre determinados impuestos a la propiedad personal durante los primeros cinco años
El impacto esperado en Hutto
Las autoridades locales estiman que el complejo podría generar hasta US$4 millones anuales en ingresos fiscales. Esa recaudación contribuiría al financiamiento de los servicios públicos y podría reducir la presión tributaria sobre los propietarios residenciales
El impacto final dependerá de la puesta en marcha de las instalaciones, la contratación de personal y el cumplimiento de las previsiones de actividad económica