En el segundo y último debate antes del balotaje presidencial de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro intercambiaron referencias sobre la política y la economía argentinas
Las menciones a Milei y Cristina Kirchner
Lula cuestionó a Bolsonaro por su propuesta económica y le preguntó si tomaría como modelo al presidente argentino, Javier Milei. En ese contexto, mencionó el aumento de la pobreza en la Argentina y sostuvo que el candidato del Partido Liberal buscaba aplicar un programa similar
Bolsonaro respondió que Lula había dejado un país quebrado y atribuyó el deterioro argentino a dos décadas de gobiernos de izquierda. Luego afirmó que la actual administración brasileña podía llevar a Brasil hacia una situación comparable con la de los gobiernos de Cristina Kirchner
La discusión sobre Milei continuó cuando Lula habló de los reajustes aplicados durante las gestiones de Jair Bolsonaro y Michel Temer. Según planteó, esas decisiones hicieron que el salario mínimo brasileño equivaliera actualmente a 900 reales. Bolsonaro replicó que ese era el modelo que sus seguidores querían para Brasil
El cruce por el transporte y el salario
Bolsonaro también cuestionó la propuesta de Lula de subsidiar el transporte público durante los fines de semana. La presentó como una medida que entrega beneficios por un lado y los retira por otro, mediante una alusión a la amputación de un dedo que Lula sufrió durante su adolescencia en un accidente laboral
Lula respondió que había trabajado duramente desde joven y rechazó el comentario. Bolsonaro le pidió disculpas después del intercambio
En otro momento, Lula le preguntó a su rival cuánto valía el salario mínimo. Bolsonaro enfocó su respuesta en la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento, y preguntó a las cámaras si el sueldo de los brasileños ya se había terminado antes de finalizar el mes
Una regla para limitar los desplazamientos
El debate tuvo una diferencia respecto del primer encuentro: solo podía desplazarse por el estudio el candidato que tenía la palabra. El rival debía permanecer detrás de su atril
La medida fue solicitada por la campaña de Lula y recibió el nombre de “regla antiburla”, luego de que Bolsonaro se colocara detrás del presidente durante el primer debate mientras este hablaba
Un escenario ajustado antes de la votación
El encuentro se produjo a pocas horas del balotaje. La última encuesta de Datafolha ubicó a Bolsonaro con 47% de intención de voto y a Lula con 46%, dentro de un empate técnico. Al considerar solo los votos válidos, ambos alcanzaron el 50%
La aprobación del gobierno brasileño llegó al 49% y superó a la desaprobación por primera vez en dos meses. Otras mediciones también mostraron una disputa pareja, aunque en la mayoría Bolsonaro continuaba por delante en términos numéricos
En la primera vuelta, el candidato del Partido Liberal obtuvo 47,03% de los votos y el postulante del Partido de los Trabajadores alcanzó 45,16%