La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó una versión genérica del lenacapavir, un medicamento preventivo contra el VIH que se administra mediante una inyección cada seis meses
El tratamiento pertenece a las estrategias de profilaxis previa a la exposición, conocidas como PrEP, y está destinado a personas con alto riesgo de contraer el virus. A diferencia de los esquemas basados en comprimidos diarios, requiere solo dos aplicaciones por año
Los estudios clínicos mostraron una eficacia superior al 95% y una protección cercana a la total frente a nuevas infecciones. En julio de 2025, la Organización Mundial de la Salud había destacado el potencial de los tratamientos de acción prolongada para quienes tienen dificultades para sostener una rutina diaria de medicación
Una reducción drástica del costo
La aprobación de la FDA permitirá acelerar los procesos de acceso al tratamiento en 120 países de ingresos bajos y medianos. Allí se espera que el genérico tenga un costo aproximado de US$40 por persona al año
La cifra contrasta con los US$28.218 anuales del producto original comercializado en Estados Unidos, antes de la cobertura de seguros. La versión genérica fue desarrollada por la farmacéutica india Dr. Reddy’s Laboratories, con el respaldo de Unitaid, Wits RHI y la Iniciativa Clinton para el Acceso a la Salud
La adherencia, uno de los principales desafíos
La prevención mediante comprimidos exige mantener la toma diaria para conservar la protección. El esquema semestral busca reducir las dificultades vinculadas con el cumplimiento sostenido del tratamiento
La autorización otorgada por la FDA es de carácter tentativo, una modalidad que Estados Unidos utiliza para facilitar el acceso internacional a medicamentos relacionados con el VIH. Aunque la patente del producto original continúa vigente en territorio estadounidense, este aval puede ayudar a acelerar las aprobaciones en otros países
Controles antes de cada aplicación
El lenacapavir no elimina la necesidad de controles médicos. Antes de iniciar el esquema y antes de cada nueva inyección, las personas deben realizarse una prueba de VIH
La precaución busca evitar el desarrollo de resistencia a los medicamentos en personas que ya están infectadas y todavía no lo saben. Además, la expansión del tratamiento requerirá financiamiento, sistemas sanitarios fortalecidos y mecanismos que garanticen su llegada a las poblaciones que lo necesitan
El avance se produce en un contexto epidemiológico complejo. Alrededor de 41 millones de personas viven con VIH en el mundo, unas 570.000 murieron el año pasado por causas relacionadas con la enfermedad y en 2024 se registraron 1,3 millones de nuevas infecciones