Luna Serrat atraviesa una etapa de cambios personales y familiares. Tras el nacimiento de sus hijas mellizas en agosto, la actriz debió reorganizar su rutina junto a su pareja, el futbolista Dani Ceballos
En ese nuevo contexto, el pilates ocupa un lugar central. Serrat considera esta práctica un apoyo para su equilibrio emocional y su salud integral
De la frustración a la constancia
La actriz comenzó a practicar pilates reformer después de dejar la radio en 2020 para dedicarse a la actuación, una actividad que comparte con la música
Sus primeras experiencias con el reformer no fueron sencillas. Se sentía torpe y percibía que su cuerpo no respondía como esperaba frente a las exigencias del ejercicio
En lugar de abandonar, aumentó la frecuencia de las sesiones. Con el tiempo, asegura haber mejorado su fuerza, flexibilidad, coordinación y concentración
Para Serrat, ese proceso confirmó la importancia de la paciencia y la perseverancia frente a las dificultades iniciales. Su mensaje se resume en insistir, no rendirse y confiar en uno mismo
Qué aporta el pilates reformer
Arianna Parra, coach de pilates reformer en IRON Studios, sostiene que la disciplina puede beneficiar la salud física y mental cuando se practica con una técnica adecuada
El ejercicio trabaja la estabilidad, el equilibrio y la postura mediante la movilización de la musculatura y la columna. También fortalece el abdomen profundo y el suelo pélvico, zonas importantes para el sostén del cuerpo
La práctica puede realizarse en distintas etapas de la vida porque fortalece sin provocar impactos perjudiciales en las articulaciones. Entre sus beneficios se encuentran una mayor fuerza y estabilidad del tronco, el desarrollo del equilibrio y la prevención de lesiones
La constancia es determinante para observar resultados. El progreso puede comenzar desde las primeras sesiones, aunque la recomendación es iniciar con dos encuentros semanales o alcanzar una frecuencia de cuatro a cinco sesiones por semana para lograr transformaciones más profundas
La experiencia de Serrat presenta el movimiento consciente como una herramienta para mejorar el bienestar físico y favorecer la claridad mental