La elección que definirá el rumbo político de Brasil también concentra la atención de la Argentina. Ambos países integran el Mercosur y mantienen una relación comercial decisiva para sectores como el automotor, la energía y la industria manufacturera
Brasil, con un mercado de 214 millones de habitantes, es el principal destino de las exportaciones argentinas. El 64% de los productos enviados corresponde a Manufacturas de Origen Industrial, principalmente vinculadas con la actividad automotriz
Entre enero y septiembre de 2026, la Argentina exportó a Brasil cerca de US$10.000 millones, un 4,5% más que durante el mismo período del año anterior. Las importaciones sumaron alrededor de US$12.000 millones, con una baja interanual del 17%
Brasil representó el 12,7% de las exportaciones argentinas y el 21,4% de las importaciones. A pesar de ese intercambio, la Argentina acumuló un déficit comercial superior a los US$2200 millones con su principal socio regional
Dos posibles orientaciones para el Mercosur
La relación bilateral seguiría siendo central para la Argentina sin importar quién gane las elecciones. La dependencia es asimétrica: Brasil recibe cerca del 15% de las exportaciones argentinas, mientras que la Argentina representa aproximadamente el 4% de las ventas externas brasileñas
Durante los últimos años, el comercio continuó creciendo pese a las diferencias políticas entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. La eliminación de restricciones como las SIRA y la normalización cambiaria argentina facilitaron las operaciones
Un triunfo de Lula podría sostener el esquema actual de integración regional y protección del Mercosur, una alternativa que favorecería a sectores industriales con fuerte presencia en el bloque. También podría aumentar las tensiones entre el Poder Ejecutivo y el Congreso brasileños
El escenario de una victoria de Flavio Bolsonaro abriría, según el análisis planteado, la posibilidad de flexibilizar el Mercosur y permitir que sus miembros negocien acuerdos comerciales por fuera del bloque. Sin embargo, aún no se conocía en detalle su propuesta de política exterior
Las barreras que persisten
Más allá del resultado electoral, el acceso de productos argentinos al mercado brasileño enfrenta obstáculos burocráticos, certificaciones locales, regulaciones estaduales y subsidios a la producción nacional
Entre los mecanismos cuestionados aparece el programa Finame, que subsidia a la industria brasileña y es considerado una barrera paraarancelaria incompatible con una unión aduanera. Por eso, algunos fabricantes argentinos encuentran dificultades para competir en Brasil sin instalarse allí y acceder al financiamiento local
Energía y automóviles, en el centro de la agenda
El sector energético ofrece una de las principales oportunidades de expansión. En septiembre, los envíos argentinos de fuel oil y otros aceites combustibles derivados del petróleo aumentaron de US$1,3 millones a US$32,9 millones interanuales
La expansión de Vaca Muerta y la construcción de nueva infraestructura podrían permitir un crecimiento significativo de las exportaciones de gas hacia Brasil, que necesita garantizar su abastecimiento energético a largo plazo
El sector automotor enfrenta, además, una fecha decisiva. En 2029 vence el acuerdo bilateral relacionado con la Política Automotriz Común, cuyo marco operativo se instrumenta mediante el Acuerdo de Complementación Económica N.º 14
El régimen vigente, conocido como “flex”, busca equilibrar el comercio de vehículos y autopartes y sostener las inversiones industriales en ambos países. Si no se renueva, el intercambio podría avanzar hacia el libre comercio según lo previsto
La eventual renegociación coincidirá con la electrificación de la industria, el avance de fabricantes chinos, la llegada de empresas tecnológicas y los cambios en los hábitos de consumo. En esa discusión estarán en juego inversiones, empleo industrial y la adaptación tecnológica de la región