Leonardo Ponzio inició su etapa como técnico de River con dos victorias consecutivas: primero fue 3-2 ante Banfield como visitante y luego 3-1 frente a Independiente Rivadavia en el Monumental. Más allá de algunos pasajes irregulares, el equipo consiguió seis puntos que le permitieron salir de un momento complicado tras la eliminación copera y el cambio de entrenador
En su regreso al estadio como conductor, el ex capitán recibió una ovación y una bandera de apoyo en las tribunas. Pero el foco estuvo en el resultado, no en el homenaje. Ponzio destacó que el triunfo aporta confianza, aunque insistió en que el ciclo apenas empieza y que todavía hay mucho por corregir
Un equipo que empieza a mostrar rasgos propios
El técnico valoró especialmente los tramos en los que River logró asociarse mejor, manejar la pausa y sostenerse con firmeza en defensa. También señaló que, por la calidad del plantel, el equipo tiene herramientas para marcar diferencias, aunque todavía necesita encontrar más juego
Entre los ajustes observados, mencionó la nueva ubicación de Thiago Almada, más centrado y cerca de Sebastián Driussi y Ángel Correa, como una de las marcas iniciales de su idea
Autocrítica, trabajo y sin pedidos de refuerzos
Ponzio remarcó que conoce la exigencia de River y que cada día lo pone a prueba. Sostuvo que el equipo se armó a comienzos de año y que el desafío ahora pasa por consolidar lo conseguido. También explicó que en el fútbol argentino los resultados pesan de manera inmediata, pero que dentro de la cancha la decisión final la tienen los futbolistas
Por ahora, descartó la necesidad de incorporar refuerzos y aseguró que confía en el plantel y en las divisiones inferiores. Sobre Fausto Vera, destacó que el mediocentro debe combinar buen pie, sacrificio y presencia física durante todo el partido. Para Ponzio, el arranque no pudo ser mejor, aunque sabe que la continuidad dependerá de seguir sumando victorias