La prueba Classic (G1-2000 metros), la carrera principal de la Breeders’ Cup, cerrará el sábado próximo el festival 2026 en el hipódromo de Keeneland, Kentucky. La competencia comenzará a las 19.16, hora argentina, y repartirá seis millones de dólares en premios
Entre los ocho caballos ratificados hay seis nacidos en Kentucky y dos provenientes de Japón. Napoleón Solo, uno de los representantes locales, partirá desde la gatera más alejada de la empalizada
Una rutina diseñada para mantenerlo enfocado
El tordillo entrena cada mañana con Emily Ellingwood sobre su montura. La especialista trabaja con él desde hace dos temporadas y procura que salga a la pista cuando hay pocos caballos, una medida destinada a evitar distracciones y episodios de indisciplina
Napoleón Solo ganó dos grandes premios: el Champagne Stakes (G1), a los dos años, y el Preakness Stakes (G1-1900 metros), disputado en junio como segunda etapa de la Triple Corona estadounidense. También fue segundo en el Haskell y el Travers, sus dos carreras anteriores al viaje a Keeneland
Su pelaje gris, la muserola negra y el mandil azul con el número 662 permiten identificarlo durante los entrenamientos. El caballo fue criado por John D. Gunther y Eurowest Bloodstock, y pertenece a Espoir USA Inc., que lo adquirió por 40.000 dólares en septiembre de 2024. Después de siete carreras, ya superó los dos millones de dólares en ganancias
La jinete que conoce sus momentos difíciles
Ellingwood describe a Napoleón Solo como un caballo muy entusiasta, difícil de controlar y especialmente inquieto cuando abandona la pista. Chad Summers, su entrenador, destaca que el animal se encabritaba desde los dos años, mientras que la amazona aprendió a manejar esas reacciones sin temor
La relación entre ambos se construyó durante las sesiones de ejercicio. Ellingwood lo monta en los entrenamientos, pero entrega las riendas al jockey designado cuando llega el momento de competir. En el Classic, esa responsabilidad será del puertorriqueño John Velázquez, ganador de 20 carreras de la Breeders’ Cup
Ellingwood tiene 32 años, lleva una década como jinete de entrenamiento y participó en 509 carreras como jockey desde 2020. Debutó en Los Alamitos en diciembre de ese año y, entre 2021 y 2022, disputó 419 competencias, con 44 victorias, dos de ellas sobre caballos cuarto de milla
Al perder su condición de aprendiz después de alcanzar las 50 carreras, tuvo más dificultades para conseguir montas. Desde entonces, dedica la mayor parte de su tiempo al entrenamiento de caballos
Una carrera marcada por los caballos grises
En 2023, Ellingwood montó en Santa Anita a White Abarrio, otro tordillo que terminó ganando el Classic. La temporada siguiente regresó a la Costa Este por la enfermedad de su padre y comenzó a trabajar de manera independiente con Summers. Allí conoció a Napoleón Solo
Su vínculo con los caballos comenzó en California, cuando tenía entre cinco y seis años y montaba ponies. Más tarde trabajó en exposiciones caninas, con entrenadores de salto ecuestre y como galopadora para Matthew Chew y Tom Proctor. Entre 2016 y 2018 formó parte de Glen Hill Farm, donde creció su interés por competir como jockey
En los últimos entrenamientos, Ellingwood asegura que Napoleón Solo atraviesa su mejor momento, se adaptó bien a la pista y se mantiene concentrado. Su preocupación es que la llegada de más caballos a Keeneland vuelva a despertar el carácter inquieto del ejemplar