La primera visita a Kiev de los enviados del presidente estadounidense Donald Trump para la guerra en Ucrania dejó pocas expectativas de avances inmediatos hacia un acuerdo de paz. En la capital ucraniana no ven señales claras de que Washington vaya a endurecer su presión sobre Moscú ni de que Rusia esté dispuesta a modificar sus objetivos
Escaso optimismo en Kiev
El diputado Oleksandr Merezhko, jefe de la Comisión de Exteriores del Parlamento, sostuvo que Vladímir Putin no muestra interés en negociaciones serias y que, por ahora, apuesta por prolongar la guerra mientras espera el invierno y redobla los ataques
Aun así, consideró útil que los enviados estadounidenses conozcan de primera mano la situación sobre el terreno, después de sus contactos previos en Moscú. También interpretó la visita como una forma de dejar claro que los negociadores de Trump no actúan en favor de Rusia
Merezhko admitió que Ucrania debe mantener el diálogo para no aparecer como un obstáculo y para conservar el apoyo limitado, aunque relevante, que recibe de Estados Unidos
La presión sobre Rusia, la clave pendiente
El parlamentario cree que incluso si se retomaran pronto conversaciones trilaterales, sería difícil lograr resultados tangibles sin un aumento de la presión sobre Rusia, por ejemplo mediante sanciones a los compradores de petróleo ruso
En Ucrania no se espera con optimismo ese escenario. Una encuesta de agosto mostró que el 77 % de los ucranianos desconfían de Trump, después de sus intentos de empujar a Kiev a aceptar un plan de paz desfavorable
Merezhko también recibió con escepticismo las supuestas ideas nuevas que Witkoff y Kushner habrían tratado con Putin y con el presidente Volodímir Zelenski. A su juicio, el principal escollo sigue siendo el destino del Dombás, una región en la que Rusia mantiene el control de la mayor parte del territorio
El diputado afirmó que Ucrania no aceptará retirar sus fuerzas de allí y advirtió de que ceder territorios solo reforzaría la posición rusa para avanzar más adelante
Guerra larga y posiciones irreconciliables
El comentarista político Vitali Portnikov sostiene que para Putin las negociaciones forman parte de la guerra, porque le permiten ganar tiempo y empujar a Ucrania hacia la capitulación. En su opinión, el conflicto seguirá durante los próximos meses y podría prolongarse hasta bien entrado 2027
Portnikov añadió que no ve condiciones para que la guerra termine en 2026 y consideró que solo una fuerte degradación de la economía rusa podría obligar al Kremlin a revisar sus objetivos
El analista también señaló que Putin necesita mantener el diálogo con Estados Unidos para proyectar poder y buscar una eventual reunión con Trump y el presidente chino Xi Jinping, pero sigue rechazando un encuentro con Zelenski
Sin señales nuevas en la mesa
Para el analista Mikola Bielieskov, la visita de la delegación estadounidense confirma que Washington no puede ignorar la capacidad ucraniana para frenar los avances rusos en el frente
Sin embargo, sostuvo que no hubo novedades relevantes en las conversaciones: Kiev sigue dispuesto a detener la guerra a lo largo de la línea actual del frente, sin concesiones en territorio, soberanía ni seguridad
Bielieskov concluyó que este formato de diálogo nace sin salida real porque las posiciones de Kiev y Moscú siguen demasiado alejadas y Estados Unidos no ha aplicado una estrategia sostenida para reducir las exigencias rusas mediante apoyo a Ucrania y presión sobre Moscú